Audi. Tradición en los ‘Cuatro Aros’
«NSU, una nueva forma de conducir».

Así rezaba la publicidad del Ro 80 (un icono de diseño en su día) y del Prinz, cuando el mayor fabricante de motocicletas a mediados de la década de los 50 lanzaba, en 1957, después de casi tres décadas ausente del panorama automovilístico, aquel Prinz con motor bicilíndrico (583 c.c y 20 CV) y capacidad para cuatro ocupantes.
El éxito del Prinz llevaría al fabricante a ‘concebir’ un par de variantes deportivas que hicieron furor en la época: NSU 1000 de 1964 y NSU TT de 1965. Las carreras de montaña, muy populares entonces, fueron su ‘escenario natural’ .
Dos años después (1967) otro mítico escenario, el circuito de Hockenheim, sería el escogido por el fabricante de Neckarsulm para la versión más ‘drástica’ de aquel NSU, ‘apellidada’ TTS: motor trasero que cubicaba 996 c.c. y alcanza los 70 CV. Sus 700 kilos de peso, le permitían al TTS alcanzar 165 por hora de punta. El ‘Speed kit’, de fábrica para los equipos competición-cliente, subía el TTS hasta 85 CV.
Tras cinco años de desarrollo, el Salón de Francfort de 1967, ‘conocería’ el NSU Ro 80, con motor rotativo Wankel Bi-rotor, que se produjo en la planta de Neckarsulm entre 1967 y 1977; 37.406 unidades en esos diez años: carrocería futurista, en forma de cuña, que marcó todo un hito en el diseño automovilístico de la época, convertido en el coche de mayor tamaño —y el más vanguardista— firmado por NSU.
También el último… en 1969 Volkswagen inició la fusión de NSU, con la firma «Auto Union GmbH» afincada en Ingolstadt, para acabar convirtiéndose en «NSU Auto Union AG» y, en 1985, la unión se convirtió en… «Audi AG», tal como hoy la conocemos.