Del 201 al 508

Peugeot… ‘traza’ su historia

Icónicos modelos… mirando al futuro. El ‘intenso’ Concept 508 Sport Engineered, anticipa una nueva línea de productos en los catálogos del ‘Lion de Montbeliard’. Hace noventa años, el 201 Torpedo… marcó el camino.

El prototipo 508 Sport Engineered, continua la senda de innovación tecnológica de la marca… en el XXI.

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

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Promesas… de futuro. Aquel primer modelo de la mítica serie «2», presentado en el Salón de París de 1929, inició el sistema de nomenclatura de tres dígitos, con «0» central: 201 Torpedo, del que se produjeron 143.000 unidades.

Ahora, el 508 Sport Engineered —aún en fase de prototipo— apuesta por una motorización electrificada… sin aburrimiento al volante: una estética purista, bajas emisiones y una potencia y aceleración nunca vistas en los catálogos de Peugeot.

Para Jean Philippe Imparato —director general de Peugeot—, «la electrificación es una magnífica oportunidad para desarrollar nuevas sensaciones al volante».

Si el fabricante ya ofrece excelentes niveles prestacionales con versiones GT y GTi, también se les supone a los futuros Hybrid e Hybrid 4, este ‘concepto’ del reciente 508 pretende ir aún más lejos en el anticipo de nuevos productos, con el concurso del departamento de carreras «Peugeot Sport», que ha venido firmando realizaciones tan sugestivas como el 908 y 3008 DKR, respectivos vencedores de las 24 Horas de Le Mans y el Dakar; sin olvidar los 208 ZR, 308 Racing-Cup y 308 TCR. Sin olvidar que el departamento ‘racing’ también se ha ocupado de poner en la carretera, para uso diario, los RCZ-R (2013), 208 GTI 30th (2014) y 308 GTi by Peugeot Sport (2015).

Así que, el 508 Sport Concept hereda la experiencia atesorada por otros dos prototipos electrificados: 208 Hybrid FE (2013), capaz de ‘sprintar’ de cero a cien en 8,0 segundos y 308R Hybrid Concept (2015) que, con 500 CV y 73,6 metros/kilo de par, pulverizaba ese ‘sprint’ hasta los 4,0 segundos.

Los ‘carreristas’ ingenieros de «Peugeot Sport» han utilizado tres motores para ‘mover’ al 508 Sport: un motor de combustión PureTech 200 y dos eléctricos, uno de 100 CV en el tren delantero y otro de 200 CV en el trasero; es decir, dos energías y cuatro ruedas motrices.

Consecuencia, unas ‘escandalosas’ prestaciones: 4,3 segundos de cero a cien; 23,2 segundos en los mil metros; 2,5 segundos de 80 a 120 Km/h. y 9,3 de 80 a 180 por hora; además de los 12,5 segundos en los 400 metros con salida parada. Por cierto… la punta se cifra en 250 por hora.

Prestaciones que se consiguen con unas recortadas emisiones: 49 g/Km de CO2.

Como cabe suponer, el sistema de frenado también está a la altura de las ‘circunstancias’ : generosos discos delanteros ventilados (380 milímetros) y pinzas de cuatro pistones. Como lo están —a la altura…— los reglajes de chasis y suspensión: recortada distancia libre al suelo, vías ensanchadas respecto al modelo de estricta serie que ahora conocemos, además de una dirección más precisa.

Promete hasta medio centenar de kilómetros de autonomía en modo exclusivamente eléctrico, y en modo «Sport», la suma de las potencias combustión/eléctricas resulta efectiva hasta los 190 por hora de velocidad.

Gracias a unas partículas nacaradas, el color «Gris Selenium» —exclusivo de este ‘concept’ — varía su tonalidad dependiendo de la luz, realzando poderosamente (también gracias a tecnología de impresión 3D) el afilado aspecto de la parrilla frontal, cuyas láminas flotantes parecen ‘cincelar el aire’ , a la vez que permiten orientar el flujo directamente hacia el radiador de refrigeración. El paragolpes delantero es muy aerodinámico —grandes tomas de aire—, mientras unos ‘flaps’ en sus extremos, acaban por reducir la resistencia aerodinámica. Para no degradar el equilibrio estético, se ha obviado el alerón zaguero a favor de un sobredimensionado difusor a todo lo ancho de la trasera.

Para ‘redondear’ … llantas de 20 pulgadas y molduras ‘’Kryptonite’ , color que también se utiliza en las pinzas de freno.

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Eso… y el imprescindible ‘i-Cockpit’ , con volante forrado en Alcántara y achatado en ambos polos, molduras de fibra de carbono y pespuntes que alternan el ‘Kryptonite’ con el ‘Negro Onyx’ , a la vez que la palanca de cambio automático secuencial —funciona por impulsos— tiene una parte realizada en este tejido, como el panelado de puertas, perforado y con alveolos; incluso la consola central incorpora fibras de carbono, que acaban por conferir una evidente elegancia deportiva.