Diario de León
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León

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Tanto se inspira en el Z4 en las raíces históricas de la ‘Bayerische’, que el epítome del placer de conducir, y del éxito en los circuitos, se remonta a los mismísimos años de formación de la compañía como fababricante de automóviles.

Y, en un pasado más reciente, también los roadster —biplazas descapotables— han tenido mucho que ver en las distintas etapas productivas de la marca: en 1987, el Z1 se convertiría en todo un escaparate estético-tecnológico, capturando la imaginación con su arquitectura de motor central, puertas deslizantes, monocasco de acero y paneles de plástico en su carrocería. Entre 1988 y 1991, se entregaron 8.000 ejemplares, convertidos hoy en codiciadas piezas de colección.

El Z3, presentado en 1995, fue el primer BMW exclusivamente fabricado en la planta estadounidense de Spartanburg… al servicio de Bond, James Bond, en ‘GoldenEye’.

Cuatro años después, otro estreno de Hollywood, siempre con el protagonismo de Bond, para el Z8… ‘El mundo nunca es suficiente’, aquel exclusivo rodaster embrujó al público con unas líneas clásicas, inspiradas en las del legendario BMW 507; bajo el sobredimensionado capó, fabricado a mano, el V8 de 5.0 litros rendía 400 CV, originalmente desarrollado para el M5; consecuencia: espectacular rendimiento en la pantalla… y en la carretera.

El Z4 lleva 20 años enamorando, encarnando el placer de conducir ‘a cielo abierto’, cuya primera generación data de 2002 a que seguiría, cuatro años después, el también biplaza Z4 Coupé, embrión del coche de carreras GT3, que cosecharía considerables éxitos en el ‘Infierno Verde’ de Nürburgting. Tanto el roadster como el coupé, animados por el 6 cilindros en línea de 343 CV, se ofrecían en versión M.

El techo duro retráctil fue la seña de identidad del Z4, lo que le permitiría reemplazar a las versiones roadster y coupé de su antecesor: fluida estética, largo capó y un habitáculo retraído definían el inconfundible aspecto del biplaza, tras su estreno en 2009. Así, el Z4 continuó con los éxitos deportivos de su antecesor. La variante deportiva, homologada en categoría GT3, firmaba memorables actuaciones, entre otras, en las exigentes 24 Horas de Spa-Francorchamps.

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