Mini John Cooper Works, campeón de invierno
Deportividad invernal. Una porción extra de diversión al volante, incluso en las más exigentes condiciones. El modelo de altas prestaciones demuestra, de forma realista, la agilidad típica de la marca… también sobre hielo y nieve.

Carácter individual… hielo y nieve. Que también puede realzarse merced a exclusivos componentes de equipamiento: los picos nevados y las relucientes superficies heladas, prometen una experiencia repleta de adrenalina.
Los nuevos equipamientos del potente Mini de 3 puertas, en negro brillante y rojo ‘Chili Red’, acentúan llamativamente la estampa del coche sobre un paisaje tan blanco como la nieve. El drásticamente deportivo Mini John Cooper Works ‘enarbola’ un tetracilíndrico de gasolina TwinPower Turbo de 231 CV (380 Nm de par), aderezado por una tecnología de chasis heredada de la competición, que transmite la legendaria sensación de ‘kart’ en las más exigentes condiciones ruteras. Consecuencia: 6,1 segundos en el ‘sprint’ de cero a cien y 250 por hora de punta, con una media de consumo cifrada en 6,5 litros por cada centenar de kilómetros. Accesorios… originales. La orientación extremadamente deportiva de nuestro protagonista pueden mejorarse aún más con la adopción de componentes aerodinámicos John Cooper Works: generosos aletines ‘redondeando’ el parachoques delantero y trasero, así como unos prominentes faldones laterales que refuerzan ‘la presencia’ visual del coche. En tonalidad negra de alto brillo y rojo ‘Chili Red’, el específico ‘spoiler’ de techo y el difusor trasero, acentúan la deportividad. La dilatada historia del Mini Cooper se remonta a los años setenta: en enero de 1964, el pionero Mini demostró sus condiciones en Rallye de Montecarlo: sobre el nevado Col de Turini, en las heladas curvas de los Alpes Marítimos franceses; la aplastante victoria de Paddy Hopkirk, convertiría al Mini en toda una leyenda automovilística. Timo Mäkinen y Rauno Aaltonen, repetirían victoria en las ediciones de 1965 y 1967. Ahora, el diseño orientado a la competición del Mini John Cooper Works mantiene viva la exitosa historia: franjas asimétricas en ‘Chili Red’ sobre el capó, los laterales de la carrocería y la zaga del vehículo. La correa de remolque roja con el logo JCW, sobre la rejilla frontal negra, se convierte en un elemento distintivo; todo un guiño a los rallyes. Como las carcasas de los retrovisores en negro y rojo, con diseño de la bandera a cuadros rinden culto al automovilismo deportivo. Para ‘redondear’… las llantas de invierno (17 pulgadas, con cubre buje específico y exclusivos tapones de válvulas) acaban por garantizar un comportamiento ‘racing’ en carreteras resbaladizas.

