Zuffenhausen, 60 años de producción en Porsche
El «santuario» de Ferdinand atesora lo más granado de la marca
Mítica sede. La actual sede de Porsche tiene un sonido muy especial en el mundillo del motor: Zuffenhausen.
En junio de 1938, la oficina de Diseño y Construcción de Porsche se trasladaba de Kronenstrasse 24, en el centro de la ciudad de Stuttgart, al nuevo grupo de edificios en el distrito de Zuffenhausen. Desde el principio, se escribirían allí los más importantes capítulos en la historia de la marca y, por extensión, del automóvil en general: las primeras series (1938) del prototipo que acabaría por convertirse en el VW Escarabajo; seguido (1939) por el Type 64, bisabuelo de todos los deportivos firmados por Porsche que aparecerían en los años siguientes. Ideado originariamente para la carrera de resistencia Berlín-Roma, este biplaza de extraordinaria aerodinámica, marcaría el estilo de todos los modelos de Porsche que vendrían a continuación.
Tras las escasas unidades del Porsche 356, inicialmente construidas en la localidad austriaca de Gmünd en 1948, Porsche regresaría, a finales de 1949, a la «ciudad del automóvil» de Stuttgart.
A principios de los años 50, con el propósito de iniciar de nuevo la producción post-bélica y con la factoría de Zuffenhausen ocupada todavía por el ejército americano, Porsche alquilaría una nave en las vecinas instalaciones de la firma «Reutter & Co. GMBH Coachbuilding and Body Construction Plant».
Así que, el 6 de abril de 1950, se termina en Stuttgart el primer Type 356, cuya producción alcanzaría las 369 a finales de aquel año. Se confirmaba el éxito de los deportivos de Porsche, no sólo por las cifras de ventas, sino también por la expansión de sus plantas de producción en Zuffenhausen. Los edificios que formaban la «Planta 2», diseñados por el conocido arquitecto Rolf Gutbrod, se completarían en 1952 y, cuatro años después, el Porsche 356 que hacía el número 100.000 salía de una fábrica que se ha ido ampliando y mejorando continuamente a lo largo de los años. En 1960 se levantaría la «Planta 3», que alojaba también los departamentos de Ventas y Servicio al Cliente.
Inmediatamente después del lanzamiento del célebre 911, Porsche KG, nombre con el que aún se conocía a la empresa en aquellos tiempos, adquiriría la compañía «Reutter», en 1964, que contaba con alrededor de un millar de empleados. Hoy, la gama completa del célebre nueveonce, parte de los Boxster y Cayman, y toda la gama de motores, se fabrican en Zuffenhuasen.
Actualmente, las instalaciones se dividen en: Carrocería, Pintura, Ensamblaje de Vehículos, Tapicería, Ensamblaje de Motores y Pruebas Dinamométricas. Aunque, para garantizar la flexibilidad productiva, Porsche ha desarrollado soluciones especiales, incluyendo la producción de «multiplataformas» en los departamentos de Carrocería y Ensamblaje de Vehículos.
Tanto es el arraigo deportivo de la marca, bien sea con equipo oficial o sobre todo «competición-cliente», que incluso las distintas series de modelos «de calle» comparten línea de montaje con las versiones de competición.
En el capítulo de respeto medioambiental, tan en boga últimamente, el próximo año 2011 se abrirá una nueva Planta de Pintura particularmente ecológica. Actualmente, se están edificando, junto a las plantas 1 y 5, las nuevas instalaciones de pintura, que se ubicarán en el lugar que hoy ocupa «Dürr AG», empresa que Porsche compró en la primavera del 2008.
Además, en el nuevo Museo Porsche, abierto en enero del pasado año 2009 como un anexo de Zuffenhausen, pueden verse 80 modelos que resultan ser toda una película de la historia de marca. Tiene un área de 5.600 metros cuadrados en un espectacular proyecto encargado firma, que ha acabado por convertirse en un emblemático lugar de cultura automovilística.
El museo celebra ahora el 60 aniversario de Zuffenhausen, con un exposición especial: los comienzos y desarrollo de la producción en la célebre factoría y la curiosidad añadida de exhibir el primer Porsche 356 Coupé construido allí, que se expone por primera vez tras un inusual proceso de restauración.