Un Club (45) en jornada de puertas abiertas
Cooper da rienda suelta a su pasión por las raíces del pop
C lub 45: 90 Canciones de la Era Pop para mods y jetsetters es como un club selecto en jornada de puertas abiertas. Álex Cooper ha hecho recuento, pero no borrón y cuenta nueva. Y le ha salido una joya a todo color, y blanco y negro si hace falta, que hay mucho necesario. No hay 3D, gracias a Dios. Con nombres que son historia y otros, intrahistoria. Con celebrities y con currantes que lograron que el movimiento pop, mod y demás caras de este poliedro, calaran tan hondo en la cultura general que hoy en día son continuamente revisitados. Álex Cooper ha escrito este Club 45 a pulso de pasión documentada. Con la generosidad de quien no quiere dar una lección magistral sobre el tema, aunque pudiera, sino abrir a todos los oídos y mentes predispuestas una historia de una época que trascendió hasta la actualidad.
Hablamos de libros. De la mala salud de hierro de la cultura. Permítanme una licencia comercial: compren este libro, regálenlo y darán en la diana del buen gusto.
Y, eso de selecto y puertas abiertas , lejos de ser una contradicción, es una filosofía no explicita que, en parte y aunque el proyecto no tenga nada que ver con la carrera artística de Álex, sí refleja lo que él siente con gran parte de la música que le apasiona y que le ha llevado a desarrollar su incesante carrera como creador. Porque en el libro Club 45 , autoeditado (Ed. Chelsea), y hecho cien por cien en León (ejemplo para los que venden tal disposición y luego no la cumplen), hay tanta información útil para iniciados, como reveladora, para los que se asomen desde el prisma de aficionados al pop intemporal.
Por otra parte, en Club 45 , un libro que reúne noventa canciones representativas de la escena mod y más, que cuenta con más de cuatrocientas imágenes al respecto, y sobre las que Álex Díez aporta información, datos de interés, reflexiones, anecdotario personal, así como de los nombres que desfilan a la velocidad del single, no hay una labor de a ver con qué me encuentro por parte del autor, sino, en parte, de poner en orden en forma de memorabilia lo que ya acumulaba el músico leonés en años de pasión musical.
Pero tampoco se trata de una obra de saneamiento intelectual para despejar estanterías personales, puesto que, seguro, en el caso del inventor del movimiento mod contemporáneo español, pronto habrá nuevas imágenes, recortes, revistas, libros-¦ que se sumarán e inundarán el espacio personal dedicado a esta escena.
Hechas estas premisas, también hay que incidir en el carácter de libro para todos los públicos. Si no, ahí están los David Bowie, Los Canarios de Teddy Bautista, o Los Salvajes, por remarcar productos patrios, junto a un grande. Pero este jardín tiene toda la lógica de un cajón de sastre en el que hay trajes que despiertan la curiosidad por saber cuáles eran las diferentes interpretaciones de un punto de partida que, a primeras de cambio, ya se revela que también era plural en el propio contenido del libro.
Más alicientes de la obra son la aplastante presencia de los grandes. Por eso están The Who, The Small Faces, The Remains, The Birds, Georgie Fame, The Creation, The Smoke-¦ En un largo etcétera en el que el capricho aparente de elegir esas noventa canciones, tuvo que ser un suplicio para Álex, que, seguro, debió contenerse para poner ese límite numérico simbólico, y, de paso, no caer en una deriva de gigantismo.
Además del interesante prólogo de Álex Oró, Álex Cooper hace una explicación de aquello tan difícil de ser mod. Y hay que ir a las páginas para descubrir la lógica de una corriente en la que el buen gusto campaba a sus anchas. Como el propio Cooper ya ha dicho que ha intentado dar respuesta en ese texto a la sensación de que en las entrevistas no dejaba bien contestada esa pregunta, es de obligación remitir al lector al libro, para que descubra que el ideario mod no es ni producto ni resultado del pensamiento único, sino de la variedad de la que hoy en día se puede disfrutar. Y, por cierto, en donde León, gracias al Purple, tiene mucho que decir, cuando año a año se ha convertido en referente indiscutible de una escena que unos adoran por dentro y otros, por fuera.
En definitiva, con Club 45, un libro para bailar, con Álex Cooper, un músico para leer, queda de manifiesto que la burbuja de la escena mod no es de cristal, sino que se somete, como todo el mundo, a los efectos de la climatología creativa. Llueve y hace Sol, hay días tristes y días de felicidad. Puede que la diferencia radique en que el buen gusto sea el primer mandamiento. Pero en ese punto de partida como búsqueda, lo mod arrastra tantas propuestas que podría decirse que, tan parecidos, nunca encontrarás a dos mods iguales. Haz la prueba. En este Club 45 hay respuestas para todos. Perdón, para noventa canciones, de la Era Pop para mods y jetsetters. me da que para todo el mundo.