Una elección, varias lecciones
La creación y consolidación de la Unión Europea ha incrementado la importancia que en todo su espacio suscita una crucial elección política y en el caso francés, con Francia gran potencia europea y actor del condominio franco-alemán sobre el invento, el interés es hoy, literalmente, europeo.
Forzando un poco el argumento se podría decir que las elecciones tienen algo de referéndum de hecho sobre qué se haría o cómo se procedería en otras latitudes. Es sabido que todos los sondeos favorecen al candidato del partido socialista, François Hollande, pero el mecanismo de las dos vueltas invita a duplicar la prudencia. Y no solo porque no está claro el porcentaje de abstención, que se prevé alto, sino porque al margen de las dos opciones favoritas hay tres grandes tajadas del electorado (Frente Nacional, Frente de Izquierda y Movimiento Democrático) con casi un 40% del voto potencial, cuyo voto en el segundo domingo, puramente instrumental, o su abstención, sí pesarán en la elección legislativa, prevista para un mes más tarde y en cierto modo más relevante que la presidencial en términos prácticos.
Nadie parece desear un Gobierno de cohabitación, aunque ha habido varios y algunos eficientes y hay un extendido pronóstico de que si se produce un giro a la izquierda favoreciendo a Hollande, como indican los sondeos, muchos de los votos que lo hagan posible el seis de mayo podrán optar por otras posibilidades de expresión.
Así pues, y de hecho, los dos domingos presidenciales harán al presidente, pero estará pendiente de comprobar el auge del viejo PS, que sufrió hace cinco años un castigo durísimo y se quedó en 186 diputados en un parlamento de 511 y con más de 300 para el centro-derecha de la Unión por un Movimiento Popular de Nicolas Sarkozy. Hay indicios de que el PS recuperará mucho terreno y de que es poco menos que inimaginable un Gobierno de cohabitación que, por lo demás, apenas nadie desea. Un Elíseo socialista, un Gobierno socialista (con o sin apoyo del Frente, eso dependerá de los resultados) y un boletín oficial del Estado socialista son una previsión razonable a día de hoy.