Una estatura media al alcance de todos

La marca Masaltos. com, propiedad del leonés Andrés Ferreras, tiene la particularidad de elevar de estatura a quien calza alguno de sus más de cien modelos. Nada menos que siete centímetros es lo que ‘crece’ quien los lleva y eso es posible gracias a su diseño especial de pala alta que permite ocultar, dentro de una cuña-plantilla de caucho totalmente imperceptible, este elevador.
«Con este calzado, prácticamente cualquier hombre alcanza una estatura media», señala Ferreras. Esto es lo que le ha dado fama mundial a esta firma que ya es internacional gracias a sus ventas en los cinco continentes. Pero sus zapatos no sólo permiten ganar en altura. Esos centímetros de más contienen un componente psicológico: para alguien que se ve más bajo que los demás, parecer un poco más alto aporta seguridad y confianza en sí mismo.
Los zapatos de www.masaltos.com permiten asimismo solventar dismetrías —distinta longitud de piernas— de hasta cinco centímetros. Esto es posible gracias a las modificaciones que se aplican en la cuña y en el tacón. De esta forma, permite a las personas que sufren este problema la posibilidad de no tener que recurrir obligatoriamente a las ortopedias.
El asunto de la estatura es delicado, sobre todo entre los hombres, según reconoce el leonés fundador y director de Masaltos.com. «A ellos no les gusta reconocer que usan este calzado porque hacerlo supondría reconocer que no están a gusto con su estatura». Aquí es donde reside el éxito de esta marca, en el anonimato. Los clientes pueden hacer un pedido a través de Internet, sin necesidad de acercarse a la tienda y ser vistos. Los zapatos llegan rápido a su destino y lo hacen de una forma igualmente discreta, en un envoltorio blanco y apenas rastro sobre su verdadera utilidad.
Estos factores son los culpables, en buena medida, del éxito de Masaltos.com. Un notable cambio de imagen con apenas esfuerzo. Y eso lo nota su dueño. Basta con entrar en su página web, elegir alguno de los más de cien modelos diferentes, completar la dirección de entrega y formalizar la forma de pago. «Nuestros clientes deben estar contentos, porque la mayoría repite experiencia y lo hace dos o tres veces al año», explica Andrés Ferreras.