coleccionistas
De terror de las niñas a icono
Las muñecas Blythe, comercializadas en los años 70 en Estados Unidos y cuya venta fue retirada del mercado porque daban miedo a las niñas, se han convertido en un fenómeno de culto para artistas plásticos y coleccionistas, que personalizan estos ejemplares para crear personajes únicos. La customizadora de muñecas Blythe María Sánchez explica que se inició en el mundo de la personalización a raíz de ver una postal de la fotógrafa estadounidense Gina Garan, que las tomó en los 90 a modo de antigüedades como modelos para fotografiarlas, y a partir de ahí ha inspirado a publicistas e ilustradores. Son objeto de coleccionistas.