pendientes de Siria
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ya lo tiene todo dispuesto para lanzar una acción militar contra Siria. Parece cuestión de horas que se desencadene el ataque. Parece que la decisión del Reino Unido de no acompañar a EE UU en este viaje y las reticencias de Rusia no ha arredrado a Obama. Los analistas geopolíticos esperan una operación de mediano tamaño, con una duración de no más de 60 días. Será más un escarmiento y un aviso que una guerra de grandes proporciones. Los inversores se preguntan cómo afectará esta acción militar a los mercados, tanto de petróleo, de divisas y de oro, como a las Bolsas y a la deuda pública.
El pasado martes el lanzamiento «de prueba» de dos misiles en la zona oriental del Mediterráneo provocó un sobresalto en los mercados. Un sobresalto acusado pero pasajero. Bajaron las bolsas y subieron el petróleo y el oro. Pero luego los mercados recuperaron la calma. Esa puede ser una pista de cómo reaccionarán los inversores internacionales cuando comiencen a caer las bombas entre Damasco y el Eúfrates.
De momento, los expertos creen que, tras una primera reacción nerviosa, las Bolsas se estabilizarán una vez que se haya iniciado el conflicto. Ya se sabe que la incertidumbre cotiza a la baja en las Bolsas. El precio del oro subirá, se comportará de nuevo como activo refugio en tiempos de tensión. Pero luego, seguramente corregirá una vez que se realice la intervención, sobre todo si es rápida y efectiva.
Las mayores repercusiones se producirán seguramente en el mercado de petróleo. Ya se están notando. Los precios del crudo se han tensado ante el peligro de un contagio de la tensión a los grandes países productores de la zona, como Irán por ejemplo. No parece probable, pero siempre existe el temor a que Siria se convierta en un nuevo Irak y/o a que se rompa el equilibrio de fuerzas en la zona con consecuencias difícilmente imaginables, lo que complicaría enormemente las cosas en los mercados financieros.
Las exportaciones petroleras de Siria no son demasiado importantes, pero Oriente Próximo produce la tercera parte del petróleo mundial. Algunos analistas barajan la hipótesis de que el oro negro dispare su precio hasta 150 dólares por barril o incluso niveles más altos, aunque no es una opinión generalizada.
En los últimos días tanto el crudo Brent del Mar del Norte, el que sirve como referencia en Europa, como el West Texas Intermediate de Estados Unidos, han cotizado cerca de sus precios más altos de este año. Se pagan a 115 y 108 dólares por barril, respectivamente. La experiencia señala que el incremento de la tensión en Oriente Próximo ha provocado siempre una subida del petróleo, aunque también es cierto que cuando se han producido finalmente las intervenciones militares, los precios del crudo han terminado por bajar.