cuestión de actitud

roland lausberg
Observe a las personas que tienen éxito en la vida —profesional, personal o del tipo que sea— y dígame lo que tienen en común. ¿Lo sabe? Se lo digo yo. Tienen actitud. Puede que se sepan la teoría o puede que no, pero lo importante es que la aplican. Que se lanzan.
Uno tiene actitud cuando decide que quiere algo y se pone en marcha. Sin esperar a estar de humor, a que haga buen tiempo o a que baje la prima de riesgo. No, el que tiene actitud no espera, no mira, no piensa tanto. Se decide y actúa. Sobre todo actúa. Se mueve. Y se mueve mucho.
Y no es que las personas con actitud no tengan miedo, sino que actúan a pesar de él. Ni tampoco tienen garantías de nada. Lo único que saben con seguridad es que van a hacer lo que necesiten para conseguir lo que quieren. Y punto. Sin titubeos, sin «este no es el momento» o «mejor me espero a que se solucione aquello». Y mucho menos «estoy cansado» o «no me apetece». Eso ya sí que, de actitud, cero.
En mi trabajo me encuentro a muchas personas con actitud y a otras muchas sin ella. Al que la tiene se le nota porque va a por todas, como si su vida dependiera de ello. Cuando él ya está en marcha, el que no la tiene sigue barajando pros y contras. Puede que haya tomado una decisión, pero si no hace nada es como si no la hubiera tomado.
Como dice Zig Ziglar, «no se trata de ser grande para empezar, pero sí de empezar para ser grande». Empezar como sea. Da igual que lo cuente o que no lo cuente. Da igual si lo ha hecho antes o no. Da igual si tiene que aprender o preguntar a otros cómo se hace. Da igual si tiene que invertir horas de trabajo y esfuerzo. Cuando se tiene actitud, todo eso da igual.
Hasta los obstáculos le dan lo mismo, porque en vez de interpretarlos como un «no puedo» o «esto es imposible», los entiende como un «tengo que modificar algo». No se queda mirando ese contratiempo, sino que busca otras opciones y sigue adelante.
Así que le invito a que ahora mismo se pregunte si tiene actitud. Y, si de casualidad resulta que no, actúe. Y la tendrá.