alfonso gómez, ‘el seta’
el anarco- dibujante
un ratón expropiador, un molusco autosuficiente, un paisano que cree haber protagonizado todos los estallidos anarquistas de la historia... son personajes libertarios creados por alfonso ‘el seta’, ingeniero agrícola de día, ilustrador artesanal de noche
marciano pérez
Liberto Cadenas, el anarcoreta psicotrópico’, ‘Lucy, la ranita verde de ojos rojos’, ‘Helíax, el molusco autosuficiente’, ‘@kRata, el roedor expropiador’… nombrar los personajes de Alfonso Gómez, ‘el Seta’, proporciona ya alguna idea de la catadura de sus cómics, todos con sabor a collage de los años setenta u ochenta, viñetas trazadas a golpe de Autocad (nada de Photoshop, pero nada), fotografías recortadas en horas y horas de paciente manualidad y, sobre todo, mucho animalillo y figura icónica de la cultura popular encargados de encarnar y resumir las humanas actitudes: el marrano empresario; el buitre que regenta ETTs —Empresas de Tormento Temporal—; el trajeado capitalista del Monopoly(o), señor Troico; o los hombres y mujeres despojados de piel y facciones, puros y solos músculos con que trabajar y cotizar.
Son tebeos tan divertidos como libertarios, crítica total a explotadores económicos y políticos lambrones, sátira contra la locura consumista y contra toda forma de autoridad gubernativa, religiosa, machista o judicial, unos ‘dibus’ sin los finales felices de la Disney.
Y su autor, perenne gorra calada y morenas patillas de hacha, es un segoviano nacido hace 53 años en un pequeño pueblo de aquella provincia, Ortigosa de Pestaño, donde ya su abuelo había montado ‘almacén de coloniales y vinos’ —apetitoso nombre— poblado de tolvas clasificadoras de grano y garbanzos, romanas, cubas, bocóis, fuelles para pellejos, moldes y sellos para un jabón que también allí elaboraban, botellas de cerveza El Águila y otras marcas desarrollistas... escenario de achiperres y cancarrias idóneo para mil juegos y aventuras, y Alfonso Gómez de Castro se recuerda a sí mismo, de niño, sentado en los sacos de cereales escopeta de perdigones en las manos, guardián contra las furtivas incursiones de los ratones. Otra estupenda diversión la preparaba con su primo, cuando acudían paisanas a pesarse en las grandes básculas de mercancías y los chavales pisaban detrás para que la cifra subiera y subiera con el lógico pasmo, sonrojo y enfado del mujerío. Lector de Mortadelos , Pulgarcitos y DDTs , él mismo tiraba en el almacén una revista cómica propia, La Monda , con una imprenta de juguete, «¡era solo un pliego de papel de estraza, doblado por la mitad, con un chiste!», sonríe recordando aquellos inicios.
En 1979 vino a vivir a León, atraído por su facultad de Veterinaria, y residió algunos años en ese Colegio Menor Europa que debía ser entonces un auténtico zipizape. «No había vigilancia, entrabas y salías cuando querías... era una etapa muy hippie, de mucha tertulia política, de fumar y beber mucho...», dice, y se acuerda bien del 23-F, cuando todos pensaron «que aquello se acababa» y armaron una fiesta descomunal mientras los dos únicos fascistas del centro daban el espectáculo: «Uno se puso el uniforme de Falange y desfilaba por los pasillos mientras el otro andaba por ahí con una casulla de cura echada por encima». El Barrio Húmedo de la época era indigente y politoxicómano, de picos en las esquinas y lecheras de la Policía apostadas a la entrada, y el ‘Seta’ —en su colegio segoviano había dos Alfonsos, uno alto y otro bajo, él quedó con ese apodo y se lo trajo también a León— y sus compadres frecuentaban la Dulzaina, el Benito, el Rosales, aquel La Tierra de la plaza del Grano... demasiada nocturnidad que acabó sacándolo de Veterinaria y lanzándolo en manos de Agrícolas, que sí terminó y gracias a la cual sacó oposiciones a la Junta, donde lleva diseñando concentraciones parcelarias desde 1992. Contradicciones de la vida, este anarquista de corazón brega diariamente «con la propiedad privada y la herencia, ¡los dos mayores factores de conflicto de toda la Humanidad!».
Tanto en su blog ‘elsetaproducciones’ como en ‘ediciones starm1919’ vendimia casi 200.000 visitas gracias a las aventuras, siempre de lectura gratuita, de Liberto Cadenas, «paisano calamitoso cuyo abuso de sustancias tóxicas le lleva a creer participar en todas las revoluciones de la historia»; de la rana Lucy, que clama «barro y libertad» contra ‘Raniano Rajoy’; del caracol Helíax, a quien el banco convence para hipotecarse en una concha nueva; o de la activista @kRata, que llega a asaltar la ‘Catedral de Neón’ para horror de una gallina-monja: «¡Ay, Dios mío, que este iconoclasta no nos respeta!».