Qué pensarán

Se nos pasa la vida pensando en lo que pensarán los demás. Cuando queremos tomar una decisión, cuando no nos atrevemos a poner límites, cuando tenemos miedo a que nos critiquen… Lo cierto es que a menudo le damos más importancia a las opiniones ajenas que a la nuestra propia.
Podemos pasarnos días dándole vueltas a un comentario que ha hecho alguien o preocupados por si hemos dicho algo inoportuno. Todo con tal de gustar a los que nos rodean. ¿Se da cuenta? Vivir tan pendientes de la aprobación de los demás y valorarla más que la nuestra hace que perdamos la confianza en nosotros mismos y daña nuestra autoestima.
Así que, si usted también depende de lo que pensarán los demás, estos pasos le ayudarán a liberarse:
—Obsérvese, para poder diferenciar si de verdad está haciendo algo porque quiere o si lo hace influido por el «qué pensarán».
—Cambie sus creencias limitantes. Deje de pensar cosas como «tengo que agradar a todo el mundo» o «no soy capaz de tomar decisiones solo». Empiece a elegir lo que quiere creer.
—Atrévase a no gustar. Lo mismo que a usted no le cae bien todo el mundo, a los demás tampoco. Es normal y no pasa nada porque alguien le critique o no comparta su forma de ver las cosas.
—Sea autentico. Así es como gustará a los demás, cuando vean que no aparenta ser quien no es.
—Pase de las críticas. Sobre todo de las que buscan hacer daño. Simplemente dese cuenta de que es la opinión de esa persona, no una verdad absoluta.
Tenga claro a dónde se dirige. Una de las razones por las que dejamos nuestra vida en manos de los demás es que no tenemos claros nuestros objetivos ni sabemos lo que queremos. Por eso es importante que de vez en cuando se haga esta pregunta: «Si en este momento me pusiera a mí, mis deseos y mis necesidades por delante, ¿qué haría, qué diría y cómo me comportaría?». La respuesta le iluminará el camino.
Piense, si sólo le quedara una semana de vida, ¿seguiría dándole tanta importancia a lo que piensen los demás? Seguramente no… Entonces, ¿para qué esperar tanto?