Chanel, pero con más ética
Chanel, la histórica casa de lujo fundada en París, retiró esta semana de sus puntos de venta en línea todos los productos creados con «pieles exóticas», de acuerdo con la voluntad del grupo de excluirlas de sus próximas creaciones. Según su presidente, Bruno Pavlovksy, obtener esas pieles se estaba convirtiendo en una práctica cada vez más difícil de conciliar con las políticas éticas de la empresa, por lo que han preferido centrarse en la investigación y el desarrollo de tejidos y pieles generadas por «la industria agroalimentaria». El directivo anunció ayer en una entrevista en el portal especializado Women’s Wear Daily (WWD) que la marca no volverá a valerse de pieles de cocodrilo, lagarto, serpiente o rayas, aunque el uso de estos recursos en la casa ya era ínfimo. «Había un problema de provisiones, pero de todas formas este no era el negocio de Chanel», señaló en el mismo medio el diseñador de la firma, Karl Lagerfeld.