COMER CON LOS OJOS
«Gran Colegiata» de Fariña, un tinto ejemplo de los nuevos vinos de Toro
|||| El auge de los vinos de Toro desde que dejaron su carácter acre y pastoso ha sido impresionante. Los bodegueros de la comarca zamorana supieron subirse al carro de la modernidad y han hecho de su denominación una de la más cotizadas de España, después de que sus caldos dejaran de «masticarse» y se convirtieran en productos de gran calidad y esmeradísima elaboración. Una de las bodegas «culpables» del milagro ha sido «Fariña». Entre sus etiquetas más apreciadas figura el tinto con crianza «Gran Colegiata», un vino de gran estructura y extraordinaria complejidad. Un caldo de color profundo que se muestra realmente expresivo y sugerente. Ha sido elaborado con uvas seleccionadas de la variedad Tinta de Toro, procedentes de viñas de entre 50 y 150 años de antigüedad, que representan la más pura tradición vitícola transmitida a lo largo de generaciones en el «campus» toresano. El tinto «Gran Colegiata» ha envejecido durante 15 meses en barricas bordelesa nuevas, de roble francés y americano, empleadas en idéntica proporción. Posteriormente ha permanecido en botella 12 meses más. En al cata el «Gran Colegiata» muestra un bello color picota con mucha capa, nariz compleja y elegante. Vino con gran estructura y cuerpo, siendo a la vez sedoso y largo en su paso de boca. Su graduación es de 13,5 % y está aconsejado para acompañar a todo tipo de carnes, embutidos y quesos curados. Debe servirse a una temperatura de entre 16 y 18 grados.