De procesión, con capillo y sin capillo
Antes del Viernes de Dolores, día tradicional de apertura de la Semana Santa, varios aviones de combate nos dieron un susto de muerte el domingo a modo de pregón semanasantero. «Levantaaaaaos hermaniiiiitos...».
Salpicada de pregones la provincia en los últimos días, a rebosar las tintorerías de hábitos multicolores (con predominancia del negro, como cada temporada), arrancó el Viernes de Dolores como tradicional punto de partida de la multitudinaria Semana Santa leonesa, cada vez más nutrida tanto en lo que a espectadores se refiere como en lo que a participantes activos y procesionantes tiene que ver. Más de 16.000 penitentes, que son muchos pecados que expiar, participarán en las 36 procesiones que, si el tiempo no lo impide, colapsarán la vida leonesa hasta que el próximo domingo resucite la rutina. Como anticipo, hace siete días los leoneses nos llevamos un susto de muerte sobresaltados por el ruido de aviones que suponíamos de combate, tal y como están los tiempos. Luego resultó que le estaban poniendo los de la Base Aérea un corbatín a la Cofradía de Minerva y Veracruz; mientras los de la capa imponían lo propio al tenor Ignacio Encinas y en otros lares investían leonés del año a Samuel Rubio. No faltó al sarao una portería de Coca Cola, para aportar la chispa de la vida (¡uy, qué antigua!) a tan hiperactivo día oficial de descanso. Con el fin de semana llegó el procesionar en las calles de las ciudades, y también en las carreteras entre ciudades. Es semana de Pasión para los papones practicantes; pero también para los conductores penitentes. La vivirán los católicos anónimos; y también los cinéfilos, que si quieren estar al día tendrá que pasar el trago de ver la versión de Mel Gibson sobre las últimas horas de tortura a Cristo. Se advierte que varias personas han muerto de infarto ante la crudeza de las imágenes. En fin, opciones varias para que en estos días cada uno sufra o disfrute con lo que elija. |||| Los que a buen seguro aprovecharán estos días para tomar aliento son los fabricantes de mantecadas. Después de diez años peleando una Indicación Geográfica Protegida, como han hecho ya otros cuantos productos leoneses que gozan de la distinción, Astorga cuenta con una nueva etiqueta de calidad que colocar en las populares cajas de mantecadas. Actualmente son más de 700.000 las docenas que producen anualmente los elaboradores asociados. El trabajo realizado hasta ahora ha sido intenso, pero la labor verdaderamente minuciosa y entregada comienza a partir de este momento. Enhorabuena. |||| Trabajo busca también Juan Vicente Herrera para las seis cajas de ahorro de la comunidad que se han unido en la Sociedad de Inversiones Empresariales de Castilla y León. El presidente autonómico da un paso más hacia su ideal de modelo financiero regional (el músculo financiero, que llamaba su antecesor), «capitaneando», según él mismo define, la colaboración de las cajas en el desarrollo de la comunidad. Retomando el viejo proyecto de la Sociedad de Inversiones Estratégicas, las entidades financieras aportan parte de sus fondos para proyectos que el gobierno autonómico considere de interés. ¿Qué más considera de interés Herrera para tonificar las finanas regionales? |||| Otra baza se ha apuntado, aunque compartida, la Universidad de León, que ha conseguido un pellizco de la titulación de Biotecnología que se sorteaba entre varias candidatas. Vegazana se especializará en biotecnología veterinaria y microbiológica y Salamanca en la farmacéutica, genómica y agrícola. Queda por ver ahora si con esta titulación recibirá por fin el impulso definitivo el proyecto de crear un núcleo empresarial consistente en torno a la tradición investigadora que en este campo tiene la provincia, y que más allá del campo puramente universitario y de los brillantes ejemplos históricos del empresariado leonés se ha quedado más en una intención política que en una realidad palpable y con posibilidades de desarrollo. |||| Una última incógnita. Detenidos los autores del asesino de un joven asturiano hace más de treinta meses, los móviles se plantean-descartan dejan graves interrogantes que responder. Cuanto antes, mejor.