La Atlántida sale a flote

La misteriosa civilización perdida vuelve a estar en boca de todos. Un equipo de científicos alemanes la sitúa ahora en la marisma de Hinojos en Doñana.

Publicado por
CARMEN ÁLVAREZ | texto
León

Creado:

Actualizado:

M ucho se ha especulado sobre la ubicación de esta tierra enigmática, habitada por una civilización muy avanzada, que quedó sumergida bajo las aguas. Ahora, un equipo de científicos de la Universidad alemana de Wuppertal la sitúa en la marisma de Hinojos, también llamada marisma gallega, en el coto de Doñana. Según expone Rainer Khüne , uno de los promotores de la investigación, la zona posee unas características que la hacen identificable con la descripción que Platón hizo de la Atlántida. Khüne señala dos estructuras rectangulares, que se corresponderían con los templos en honor a Cleito y Poseidón (padres de los atlantes) y los vestigios de lo que serían los anillos de tierra y agua que la rodeaban. Además, interpreta que el término isla que manejaba Platón podría haberse referido a costa. El descubrimiento de la Atlántida siempre ha sido un gran reto para arqueólogos e historiadores. No hay nada más que ver la cantidad de teorías que existen sobre dónde podría haber estado situada y la distancia que separa unos lugares de otros, entre los que se incluyen, además de los más conocidos, Indonesia o Escandinavia. Pero lo cierto es que los textos de Platón son la única prueba y punto de partida para la búsqueda de la Atlántida. Desde que los escribió, hasta el siglo XIX, cuando se recuperó el mito en multitud de novelas, las únicas menciones a ella existen en los diálogos del filósofo. Platón describe el lugar como una isla de gran tamaño, rodeada por anillos alternos de agua y tierra, que existió 9.000 años a.C. más allá de las columnas de Hércules (el actual estrecho de Gibraltar). Esta tierra, fecunda y próspera, estaba habitada por los atlantes, descendientes del dios Poseidón, que se caracterizaban por sus avances tecnológicos. Sin embargo, debido a su alejamiento de las leyes divinas, Zeus decidió castigarlos y un cataclismo destruyó esta tierra. En el siglo XIX, en plena fiebre arqueológica tras el descubrimiento de Troya (hasta entonces considerada una fantasía de Homero) por Schlieman, la búsqueda de la Atlántida empezó a cobrar fuerza. Incluso, el nieto del descubridor aseguró que entre los restos de Troya había encontrado una copa que pertenecía al rey de los atlantes. Aunque nunca se atendió a esta teoría, sí abrió camino para otras investigaciones. Desde entonces se continúa en la búsqueda de esta civilización perdida.

Cargando contenidos...