La repercusión económica que sufrirá la zona

|||| Una de las consecuencias que tendrá el proyecto del palacio de congresos será la revalorización que sufrirá la zona. De ser una de las áreas más deprimidas de la ciudad, pasará a convertirse en motor empresarial de León. No sólo por la cantidad de ferias, congresos e intercambios empresariales que podrán producirse en el que será «corazón» del lugar, sino por el hecho de que el nuevo Plan General de Ordenación Urbana prevé «delocalizar» los recursos de la ciudad, creando distintos focos y quitando al centro su aplastante hegemonía. Se trata de recuperar zonas degradadas y, para ello, colaborarán de manera coordinada todas las administraciones, con el fin de coordinar y ejecutar actuaciones que integran urbanismo, transporte y medio ambiente, con proyectos desarrollados con un enfoque global. Y, todo ello, alrededor de un plan arquitectónico de prestigio. Para empezar, hay que tener en cuenta el hecho de que el soterramiento del tren provocará la ampliación de León hacia el oeste. El nuevo intercambiador que se construirá con la llegada de la alta velocidad hará de ésta una de las zonas más atractivas para el mundo de los negocios debido a la rapidez de conexión no sólo con el tren sino con las circunvalaciones una vez se haya acometido la segunda fase de la ronda sur. Una zona se revaloriza en función de los servicios que posee y este proyecto persigue la incorporación del oeste de León a la ciudad dotándole de los servicios de los que antes carecía. Uno de los empresarios de Agelco implicados en el desarrollo de todo el área urbanística recuerda además que lo que trata de hacerse con la nueva zona de desarrollo es crear ciudad. Es decir, la solución no se encuentra tan sólo en el desarrollo de suelo urbano, puesto que se llegaría a la paradoja de que el crecimiento produjera consecuencias graves en las haciendas locales. El porqué hay que buscarlo en los desarreglos que provoca un desarrollo heterogéneo de la ciudad, con la formación de guettos que provocan un empobrecimiento de la zona, la pérdida del valor de los inmuebles y, por lo tanto, los consiguientes problemas para la política municipal. Un ejemplo claro de esta situación es el que se produjo en el barrio de Armunia. Entre las claves fundamentales del urbanismo contemporáneo en una ciudad cabe destacar el hecho de que hoy en día existen una serie de «básicos» -iluminación, viales, zonas verdes, dotación educativa y sanitaria- que se consideran necesarios para el desarrollo de la vida y a los que los ciudadanos no renuncian. Este programa es el que se pondrá en marcha en el desarrollo del oeste de León, cuyos beneficiarios serán la ciudad, los ciudadanos y los que invierten en la ciudad, esto es, los empresarios. Según manifestaciones de los profesionales del sector, hace un año, con las características y los servicios de la zona, habrían estado dispuestos a pagar una repercusión de 30.000 euros, mientras que a día de hoy, esta cifra se ha incrementado hasta los 42.0000 euros a causa de la calidad de que se dotará a este área de la ciudad.