LA ANÉCDOTA
«¿Por qué soy marrón?»
|||| La burocracia no es el único obstáculo. El estado de salud de los pequeños quita el sueño a muchos padres. Anaika estaba bien. Su cartilla advertía que las vacunas estaban en regla, y un análisis posterior confirmó que tenía los anticuerpos correspondientes. Anaika comía sin parar pero no engordaba. Los niveles de hierro descendían a pesar de los refuerzos. «Un día estaba la Anaika recién acostada y al acariciarla noté algo viscoso en su cara. Pensé que era el cordón de algún zapato mojado, pero al encender la luz ¡aluciné! Era un gusano gordo y largo. Cuando le pregunté a la Anaika de dónde lo había sacado me señaló la boca. Lo metí en un frasco y nos fuimos a urgencias. Y allí ya me confirmaron que era un ascaris», -parásito típico de países cálidos con deficientes condiciones sanitarias- recuerda Blanca. Una medicación específica acabó con los parásitos y la anemia desapareció. Llama también la atención el prominente ombligo de Anaika. Blanca sabe su origen: «Casi todos los niños que llegan del tercer mundo lo tienen así. Al nacer no se lo pinzan y al llorar les sale una hernia». Poco a poco, madre e hija se fueron familiarizando la una con la otra. Blanca aprendió a convivir con una hija y dominar imprevistos como el pelo de Anaika. «Es indomable. Lo tiene tan rizado que si no le haces trenzas parece de los Jackson Five . Cada tres semanas me armo de paciencia para llenarle el pelo de coletas. Tengo una vecina cubana que a veces me ayuda y en un minuto hace lo que a mi me lleva horas», ríe. «¿Y cuando come chocolate?: ¡se ensucia entera pero como es negra no lo ves y no te enteras! Y de repente toca algo y lo deja perdido... y es cuando te das cuenta de que se ha puesto morada de chocolate». A veces, en el parque los niños se acercan a ella y la tocan. Pero Anaika aún no es consciente de que su color es distinto. «Tengo una amiga con otro niño negro que el otro día dijo de repente: mamá ¿por qué yo soy marrón y tu eres gris?. Imagino que pronto Anaika me hará a mi esa misma pregunta», relata. A Anaika le apasiona dibujar. Y bailar. Los miércoles va a la piscina y ya nada sola. Blanca cree que a Anaika le vendría bien un hermanito. Actualmente Blanca tiene pareja, Kike, y si todo va bien, no descarta traerse al segundo... «No se de dónde», plantea.Hasta noviembre de 2003, para adoptar en Haití bastaba con mostrar el certificado de idoneidad en la comunidad de residencia, decidir el orfanato con el que tramitar la adopción y completar el expediente. Hoy, sólo en Cataluña se tramitan adopciones con Haití, y sólo por medio de la Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI).