El Seat León llegará en junio con dos motores
Dos serán las iniciales propuestas motorísticas del nuevo León, el 2.0 FSI (150 CV) y el 2.0 TDI (140 CV). Dos meses después se completará la gama con los motores 1.6 gasolina (102 CV) y el turbodiesel 1.9 TDI (105 CV). La depurada estética y u
El Salón de Barcelona ha sido el escenario elegido por Seat para la puesta de largo oficial del nuevo León. Un escenario en el que se han desvelado los aspectos concretos de la nueva propuesta del fabricante español integrado en el Grupo Volkswagen y, más concretamente, en el llamado «Grupo de Marcas Audi», donde recalan las más emblemáticas firmas del consorcio automovilístico germano. En una primera fase de lanzamiento, este ya próximo mes de junio, el Seat León dispondrá de las dos motorizaciones más altas de su gama: el gasolina de inyección directa que entrega 150 caballos y el turbodiesel de 140 caballos, con cambio manual de 6 velocidades y opcionalmente Tiptronic en el caso del motor FSI (gasolina) y con la caja manual de 6 marchas o automática DSG cuando se trate del turbodiesel 2.0 TDI. A finales de verano estarán disponibles las versiones bajas de la nueva gama León, el gasolina 1.6 litros de 102 caballos y el 1.9 TDI de 105 caballos, en ambos casos con sendas cajas manuales de 5 marchas. Mientras arranque, se complete y consolide la nueva gama, el ya «antiguo» León seguirá vendiéndose. Una decisión puramente comercial, habida cuenta que durante los primeros meses del presente ejercicio se vendieron casi 10.000 unidades del actual León, lo que le ha reportado a Seat innegables beneficios. A la vista de las primeras fotos oficiales distribuidas por Seat, tal parece que el nuevo León recogerá, con creces, el testigo de su plurivictorioso antecesor. Por mucho que el nuevo León resulte ser una «inspiración» del Altea, su construcción presenta señas de identidad tan acusadas como el parabrisas extremadamente tendido (60º grados de inclinación) y hasta se diría solidario con la profunda hendidura del capó delantero, rematado en la ya típica calandra y con, además, una generosa «boca nido de abeja» en cuyos extremos se alojan los faros antiniebla. Resulta ser esta, la del frontal, la firma estética del poderoso frontal del que hace gala el nuevo León. Por cierto, que esos 60º grados de inclinación del parabrisas, es la máxima permitida para que no se distorsione la visión del conductor, un conductor que, aquí, se sitúa 80 milímetros más bajo que en un Altea. Tanto el mullido salpicadero, como la consola central y los asientos, son de nueva factura; con unos diseños que se alejan de los ya conocidos en Altea. En cuanto al equipamiento de serie, el León monta, desde el nivel de acceso (Reference), ocho airbag, ABS y TCS, aire acondicionado, radio con CD, testigo de presión de los neumáticos, elevalunas eléctricos y cierre centralizado. Lógicamente, conforme se sube en la gama (Stylance, Sport y Sport-Up) el equipamiento también se incrementa. El capítulo de opcionales cuenta con elementos como el ESP, airbag laterales en las plazas delanteras, sensor de lluvia (limpiaparabrisas) y faros, climatizador automático bizonal, mandos de la radio en el volante, cargador de 6 CD y el techo eléctrico de cristal. Incluso están opcionalmente disponibles los faros bixenón y la tapicería de piel. El nuevo León ofrecerá la posibilidad de elegir entre seis volantes diferentes atendiendo a los materiales utilizados en su realización y según sean las funciones que puedan realizarse desde ellos (mandos para controlar el equipo de audio o para el audio y el teléfono). El nuevo León mide 13,1 centímetros más que el actual y casi 7 centímetros más de batalla (de ahí la clave de su habitabilidad interior, por mucho que el parabrisas esté ahora más tendido). También la anchura y las vías han crecido.