Viaje gastronómico del Húmedo a Eras
|||| La imparable expansión del Rancho Chico ha llevado a esta tradicional empresa hostelera al nuevo espacio de Eras de Renueva. Esteban Díez ha desembarcado en la reciente urbanización con todo su bagaje de platos clásicos de la cocina leonesa de siempre y también con muchas ideas nuevas en las que el cocinero de la tercera versión del Rancho, el argentino de ascendencia italiana Marcelo Fenusquietto, puede dar rienda suelta a sus inquietudes creativas. «La expansión empresarial del rancho -explica Esteban Díez- camina al ritmo de la ciudad. Comenzamos en el barrio Húmedo, en el corazón mismo de León, para después instalarnos en La Chantría, un polígono completamente nuevo y con muchas posibilidades, y ahora ha llegado el momento, siguiendo las líneas de crecimiento de la capital, de abrir un nuevo Rancho en las Eras de Renueva, al lado de Auditorio, el Musac y la Junta». Marcelo, el cocinero del Rancho Chico III, es un profesional lleno de inquietudes que pretende «conservar la cocina tradicional que siempre se ha hecho en la casa, pero tratando de darle un toque moderno en algunos platos, incluso hacemos alguna incursión -dice- en la cocina creativa. Pero ciertamente no podemos olvidar la cocina tradicional que muchos de nuestros clientes demandan». Recordemos que las nuevas instalaciones del Rancho Chico ocupan las que hasta hace poco tiempo fueran sede del restaurante El Cordobés. Se trata de un local de amplias dimensiones, decorado con sencillez y elegancia. Su barra es en estos momentos una de las más concurridas del barrio de moda a la hora de los vinos y las tapas. Y vamos con la reseña de algunos de los platos que figuran en la carta del establecimiento. Uno de sus entrantes más característico es el jamón ibérico, que sirven de una forma muy atractiva con su toque de aceite de oliva virgen y acompañado de una pequeña ensalada de lechuga y espárragos, una idea muy veraniega. En el apartado de raciones, en el que se incluyen también varios platos que funcionan perfectamente como entrantes, nos han sorprendido su hojaldre de chipirones, romesco y reineta. Se ofrecen en él unos pequeños chipirones, apenas pasados por la plancha, servidos sobre una ligera capa de hojaldre que navega sobre una salsa creada a partir de tinta de calamar. Todo ello acompañado de unos bastoncillos de manzana reineta cubiertos de romesco. Un plato lleno de imaginación y pleno de creatividad. Las mollejas las hace Marcelo al más puro estilo tradicional, guisadas en sus propias cazuelas de barro tal y como lo hacían ya nuestras abuelas. Original es el rape a la plancha con setas y langostinos. Aquí, el cocinero demuestra conocer perfectamente el punto que debe tener cada uno de los productos empleados y no se permite ningún adorno, deben ser las setas, el rape y los langostinos, con sus sabores peculiares, los que den entidad al plato. Otra de las especialidades de la vieja escuela son las chuletillas de lechazo, que son de auténtico lechazo, apenas un bocado cada una, con un sabor delicioso y presentadas espléndidamente sobre una pirámide de patatas fritas a baja temperatura y acompañadas de deliciosos pimientos de El Bierzo. Diferente es el bacalao al estilo Rancho, presentado sobre un lecho de crema confitada de guisantes y con un toque de aceite arriero. Una perfecta combinación de lo antiguo y lo moderno, que además tiene un potente contenido estético. Los franceses ponen el grito en el cielo cuando ven que España el queso sirve en muchas ocasiones de digestivo postre, pero allá ellos con sus problemas. Como postre o como entrante se pueden degustar los siete quesos leoneses que Marcelo presenta cubiertos de una reducción de vinagre de Módena y acompañados de fritos secos. Bajo el austero nombre de bizcocho de chocolate, ofrece Marcelo uno de los postres más interesantes de cuantos hemos probado en los últimos tiempos. En él se mezclan el chocolate caliente y el frío contenidos en el bollo de suave bizcocho y con el contrapunto de un aromático helado de frutas salvajes. Un delicioso final para una buena comida. Naturalmente hay muchas más cosas que Pablo de la Riva, el encargado del comedor, les comentará con la máxima amabilidad, y que ustedes mismos pueden investigar y conocer a través de la amplia carta del establecimiento. Y también se ofrece en el Rancho III un menú del día por 9 euros y otro de fin de semana de 12. Estos menús solamente se sirven a la hora del mediodía. Esteban Díez continúa la expansión de su empresa con paso firme y con nuevas y sugerentes ideas.