Reservas de la Biosfera: una apuesta por el desarrollo sostenible

Es una red mundial compuesta por enclaves de gran valor en los que se busca experimentar modelos de desarrollo sostenible. Actualmente está integrada por 482 áreas ubicados en 102 países, 33 de los cuales se encuentran en España

Publicado por
Y. C. ÁLVAREZ | texto
León

Creado:

Actualizado:

El programa de la Unesco «El Hombre y la Biosfera» (MAB, por sus siglas en inglés) ha acordado en su última reunión incorporar 22 nuevos territorios de diecisiete países a la red mundial de Reservas de la Biosfera, que ya incluye 482 enclaves de 122 países. España suma seis a esta relación: el área de Allariz (Galicia), el 40% de la superficie de Gran Canaria, la Sierra del Rincón (Madrid) y el Alto Bernesga, los Valles de Omaña y Luna y Los Argüellos, en León. Estos tres últimos se incorporan a las anteriormente declaradas en la Cordillera Cantábrica (Asturias y León), existiendo la posibilidad de que se unan en una futura gran reserva, la Gran Cantábrica, que tendrá como objetivo impulsar la conservación de la biodiversidad (en especial oso, urogallo y lobo), los recursos biológicos con el desarrollo sostenible y fomentar un ecoturismo de calidad. Según los responsables del MAB, Allariz destaca por sus valores culturales y el uso sostenible del territorio para conservar la flora y fauna locales. La declaración de Gran Canaria abarca la totalidad de las cuencas de captación de aguas (cumbres montañosas, valles, playas y zonas marítimas). Por su parte, la Sierra del Rincón se ha incluido para revitalizar la economía de sus habitantes y conservar sus valores culturales y naturales (pinares, robledales, valles de pastos y su rica biodiversidad). Conservar la biodiversidad El programa MAB inició su andadura en la década de los sesenta para mejorar la relación entre hombre y naturaleza haciendo compatible la preservación de los recursos naturales con su uso sostenible, así como el mantenimiento también de los valores culturales. Su dirección corresponde a un Consejo Internacional de Coordinación integrado por 34 países, aunque sus actividades se desarrollan en más de un centenar de países a través de sus respectivos Comités Nacionales y la colaboración de entidades como la Unión Mundial de la Naturaleza o el Consejo Internacional de Uniones Científicas. Una de las iniciativas más importantes es la declaración de Reservas de la Biosfera, es decir, en territorios de gran valor, basándose en el principio de armonizar la conservación de la biodiversidad y de los recursos biológicos con el desarrollo sostenible. No es otra categoría de espacios naturales protegidos, se trata de una iniciativa más amplia que pretende servir como proyecto piloto para experimentar modelos de desarrollo sostenible en las muy variadas situaciones ecológicas y socioeconómicas del planeta. Para recibir esta distinción debe cumplir una función de conservación de la biodiversidad (recursos genéticos, especies, ecosistemas y paisajes), fomentar un desarrollo humano y económico sostenible y promocionar actuaciones de investigación, educación, formación y observación permanente relacionadas con las actividades de interés local, nacional y mundial que compatibilicen desarrollo y conservación. Una reserva nunca es impuesta y su declaración surge de un compromiso con los grupos sociales que viven en ella buscando siempre beneficios para la población local. En este sentido, se incluye la protección del suelo y del agua, la valorización de los productos locales o el aumento del empleo sin olvidar, por supuesto, el mantenimiento de los usos tradicionales y formas de vida.

Cargando contenidos...