Incautaciones de minimotos El último reclamo de las tómbolas
|||| Además de los conflictos de seguridad vial que pueden generar las minimotos, lo cierto es que su mayor problema radica en su homologación. En las últimas semanas se han intervenido más de cien de estas máquinas en la provincia de Pontevedra. Al parecer, los modelos confiscados incumplen las normativas de seguridad y no cuentan con los certificados necesarios para poder ser puestas a la venta. Los vehículos han sido precintados a la espera de los informes de Consumo sobre las condiciones de seguridad en su construcción. Según la Guardia Civil de Pontevedra, las minimotos incautadas tienen diferentes irregularidades en su estructura. Por una parte, presentan aristas que pueden causar importantes daños a sus conductores, aunque la deficiencia más grave parece radicar en que el tubo de plástico que conecta el depósito de la gasolina con el motor está muy cerca del tubo de escape, que alcanza unas temperaturas muy elevadas y que puede provocar un incendio o una explosión. Según las mismas fuentes, en algunos modelos intervenidos se ha detectado que el citado conducto estaba ya derretido y presentaba algunas fugas de combustible. Los problemas no se encuentran en los establecimientos especializados que se dedican a la venta de este tipo de vehículos, pero es que muchas de las minimotos confiscadas se vendían en mercadillos y en puestos de feria. Se han detectado incluso minimotos como premio en algunas tómbolas. En este sentido, es llamativo el caso localizado en el municipio pontevedrés de Marín. Allí, los agentes de la Policía Local realizaron el mes pasado una inspección rutinaria en las barracas de la feria cuando comprobaron que en plena calle se estaban vendiendo minimotos. Los policías requisaron cuatro vehículos porque sus conductores no tenían ninguna documentación sobre los vehículos, ni sobre su fabricante. Pero en el entorno de Pontevedra las minimotos se venden de forma ambulante, a la luz del día y en la vía pública. Los puestos de verduras y fruta que en algunos lugares se instalan a lo largo de una carretera están siendo sustituidos por puestos de venta de minimotos. Esta misma semana, según informó nuestro compañero López Penide, agentes del subsector de Tráfico de Pontevedra y del puesto de la Guardia Civil de Soutomaior intervinieron 80 minimotos en dos naves ubicadas en Arcade y Paredes (Vilaboa). La operación era consecuencia de la proliferación, en las últimas semanas, de puestos de venta ambulantes de estos vehículos en las carreteras de acceso a la capital provincial. A esta cifra de minimotos hay que sumar las 16 intervenidas a lo largo de los últimos días por la Policía Local de Vilagarcía, las 20 localizadas por el cuerpo municipal de O Grove en una tómbola o las cuatro requisadas el domingo pasado en Marín.