«Antes de cerrar pienso cocinar el Gallo de San Isidoro»

Jaime Torcida hace la mejor cocina casera en la Casa de Galicia en León

CUEVAS

Publicado por
MARCELINO CUEVAS
León

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|||| Jaime Torcida es todo un personaje, hombre enamorado de los libros y la cultura, ha pasado a ser adalid de los productos de la variada gastronomía leonesa y ahora, además, se ha puesto al frente de los fogones de la Casa de Galicia, un lugar diferente para comer como en casa a la sombra de la Torre de San Isidoro. Explica Jaime que la cocina que siempre le ha gustado: «Uno cocinaba en casa -explica- y esa misma manera de hacer las cosas es la que he traído a la Casa de Galicia, tratando de conservar las viejas recetas que no sé muy bien de quién he recibido, pero que en realidad pertenecen al acervo colectivo. Los que vengan a comer aquí se encontrarán con unos platos que les harán recordar los sabores de siempre». En la Casa de Galicia no hay carta, hay un extraordinario menú por 8 euros, que cada día cambia, «Todo depende de lo que haya en la plaza -dice Torcida-, de la inspiración que venga a mi cabeza cuando me levanto¿ o de la sugerencia que haga algún amigo. Eso sí, aquí no hay olla a presión, los guisos se hacen amorosamente al fuego y, según dicen quienes lo han probado, están muy buenos». Esta Casa de Galicia se hizo famosa en la calle de Villafranca, justo frente a los estudios de Radio León, donde era Matías el que ponía los ingredientes en los fogones. Ante el derribo del inmueble en el que se ubicaba, se trasladó a la calle de la Torre, donde Matías siguió con su pulpo, sus calamares, sus mollejas, su lacón con grelos, sus empanadas. Todo el variado repertorio de la cocina galaica, mezclado con notas de rancio abolengo de la gastronomía leonesa. Pero el tiempo no perdona y Matías se fue dejando en manos de Jaime Torcida una nave bien orientada que, a lo que se ve, tiene su última derrota muy cercana. «Sí, estaremos aquí sólamente tres o cuatro meses, así que quienes quieran conocernos deben darse prisa, porque este local está destinado a desaparecer para que se edifique un nuevo edificio, este parece ser el sino de la Casa de Galicia, los constructores acaban una y otra vez con sus locales. No sé si será solamente el cierre de un capítulo o será el fin de la historia, el tiempo lo dirá. Aunque me estoy planteando pasar a la historia culinaria de la capital del Viejo Reino cocinando el Gallo de la Torre de San Isidoro, dicen que es demasiado viejo, pero ya veremos¿». Entre las delicias que Jaime Torcida prepara, con la inestimable colaboración de Joana Llamazares, figuran las patatas con langostinos y almejas, el bacalao en salsa marinera, el caldo gallego, el lacón con grelos, el pulpo con cachelos, los callos con garbanzos, alubias con almejas, la tarta de queso, la de Santiago, las natillas¿ y una serie interminable de apetitosas ocurrencias que convierten su cocina en muy variada, aunque «siempre, siempre, casera. Quiero que quede claro, ésta no es la oferta de un restaurante, se intenta que la carta sea la misma que la de la casa de cualquier vecino de esta ciudad». En la Casa de Galicia hay clientes que, tal y como quiere Torcida, han hecho del establecimiento su hogar y vienen todos los días a comer sin faltar nunca. Explica Manolo que no sabe que hará si esto se cierra: «Llevo años comiendo aquí todos los días, cuando llego ya saben lo que me gusta y me lo ponen sin preguntar, no tengo que pensar. Creo que en muy pocos sitios se puede comer mejor, y además con una increíble relación calidad-precio. Si cierran será un poco como si me echaran de mi propia casa». Como es lógico en un establecimiento que mira a Galicia, aquí el vino que predomina es el berciano, los buenos caldos de Mencía, que hacen unas extraordinarias migas con la gastronomía tradicional que se ofrece.

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