DE TAPAS
El café-bar Doña Urraca ofrece sensacionales tapas en el barrio de la Sal

CUEVAS
|||| El muy leonés barrio de la Sal es ferroviario por excelencia. Primero porque en sus calles vive buena parte de la plantilla de Renfe en la capital, y segundo porque las vías del tren son como una agobiante bufanda de hierro que ahoga al barrio sin misericordia. El gran monumento histórico del populoso enclave no es una iglesia, ni un palacio, ni un museo¿ el gran monumento, el que está presente en la mente de todos los vecinos, es el Paso a Nivel del Crucero, así, con mayúsculas, como mayúsculo es el problema que plantea al tráfico de la zona. Parece ser que por fin, y gracias al tren de velocidad alta, se terminará el problema, pero los que lo sufren a diario no acaban de creerlo. En el barrio de Sal hay una importante oferta hostelera, hay bares y cafeterías para todos los gustos, y algunos de ellos, como el café-bar Doña Urraca, son grandes especialistas en tapas. El Doña Urraca es un negocio familiar que funciona a las mil maravillas, en la cocina está la «jefa» del clan, Mari, una excepcional cocinera que disfruta poniendo fuego a los fogones y elaborando al modo antiguo las más exquisitas viandas. «Nada de freidoras, ni olla a presión, ni otras modernidades, aquí -explica Mari- las cosas se hacen a la antigua, con mucho cariño y con mucho tiempo de elaboración, para que los guisos estén siempre en su punto» La barra la atiende su hijo, Marcos, hombre muy viajado y muy experimentado, que conoce mucho mundo y que ha regresado al hogar para ayudar a sus padres «¿y para tener un poco de tranquilidad, aunque aquí el trabajo no te deja mucho tiempo para el descanso». Él nos cuenta la larga relación de tapas que habitualmente se ofrecen en el establecimiento. «Calamares a la romana, Patatas con pulpo, Paella, Champiñón, Costilla fritas con pimientos del Bierzo, Pollo frito, Tortilla francesa con chorizo. Jamón y queso con pan, Patatas con bacalao, Garbazos con callos, Gulas al ajillo y Caldo». Cada día por la mañana y por la tarde, a la hora del aperitivo, se ofrecen cuatro o cinco de estas especialidades y las que más gustan, según asegura Marcos, con las Costillas fritas y, en el invierno, el caldo.