LA SEMANA POLÍTICA FUERA DE LAS FRONTERAS EL PERSONAJE
La ocasión perdida de cambiar Navarra por Canarias Luces y muchas sombras El hombre que siempre está de guardia

Rodríguez Zapatero delegó en Blanco la crisis navarra
MANUEL CAMPO VIDAL | te xt JAVIER FDEZ. ARRIBAS | te xt |||| Atentado suicida en Pakistán, más de doscientos muertos y millones de afectados por las inundaciones de Bangladesh, India y Nepal, epidemia de fiebre aftosa en el Reino Unido, fatiga en los puentes de Estados Unidos, bombardeo norteamericano en Afganistán, armas francesas por enfermeras en Libia o pugna por el fondo marino del Ártico. Podemos elegir cualquiera de estas noticias para pensar que los problemas no se centran en los países menos desarrollados, aunque sí es lo habitual, sobre todo por las tragedias naturales. Además, si miramos a África la penuria es constante con la contradicción de que sus riquezas naturales sean las razones fundamentales de su miseria. Por ejemplo, el conflicto de Darfur, en Sudán, tiene mucho que ver con las reservas de petróleo de la zona. Por fin, la comunidad internacional se ha decidido a intervenir. Un poco tarde porque, desde 2003, han muerto 200.000 personas y más de dos millones están desplazadas. Darfur es uno de esos conflictos que debería sonrojar a cualquier dirigente político occidental, sobre todo a quienes ahora se arrogan los esfuerzos del envío de tropas porque en un pasado muy reciente no tuvieron el mismo interés por forzar un entendimiento y utilizaron políticamente la situación mirando hacia otro lado a pesar de las denuncias constantes de la masacre que se estaba produciendo impunemente. Pero no todo son sombras en estos días de descanso estival. El lanzamiento de la cápsula espacial Phoenix, con el objetivo de estudiar el agua de Marte, proyecta una luz de esperanza en la capacidad del ser humano por descubrir, investigar y desarrollarse. También en la conquista del espacio se registran situaciones satisfactorias y otras menos presentables, pero la carrera que se presenta dura y encarnizada es la del fondo marino del Océano Glacial Ártico. Los rusos han llegado con dos batiscafos a 4.000 metros de profundidad y han colocado una bandera de titanio como prueba de su derecho a explotar los ricos recursos energéticos que tienen esas profundidades, hasta ahora inaccesibles. Cabe la sospecha de que el cambio climático, el deshielo de los polos, podría ser de interés para algunos, justo en el momento en que el país más contaminante de la tierra, Estados Unidos, ha convocado para finales de septiembre una conferencia internacional sobre cambio climático. Nadie se fía, el río está demasiado revuelto y cada uno sólo busca su propio interés. Siempre, el petróleo. 1397124194 FERNANDO JAÚREGUI | te xt |||| Debo reconocer que me tranquiliza saber que Alfredo Pérez Rubalcaba está de guardia, o de semiguardia, en medio del cierto marasmo que hemos podido observar durante la última semana y media, en la que la agenda del presidente se nos ha revelado como algo muy cercano al caos. Puede que en este caos haya influido, para bien, el ministro del Interior, que fue quien sugirió al presidente que, en lugar de su visita «de laboratorio» a Barcelona, donde lo más interesante que iba a hacer era asistir a la fiesta en Esplugues en honor de la neoministra Carmen Cahcón, viajase a Canarias para enfrenarse a las consecuencias de los incendios en las islas. Tengo la impresión de que Rubalcaba, un veterano de mil guerras a quien se le notan las cicatrices, ha estado detrás de muchas decisiones, polémicas y no tanto, que se han adoptado en lo que va de Legislatura. Y que no es del todo ajeno a la firmeza que finalmente mostraron Moncloa y Ferraz a la hora de impedir un pacto de los socialistas navarros con Nafarroa Bai, tal y como quería la dirección del PSN. La última razón la esgrimió el secretario de Organización del PSOE, uña y carne con Rubalcaba y «Obrujo» en la interpretación e los sondeos, advirtiendo de que el pacto con NaBai provocaría un desgaste al Gobierno central semejante al que provocó la benignidad en el trato carcelario a De Juana Chaos. Con Zapatero partiendo a Doñana, con María Teresa Fernández de la Vega consumiendo sus últimas horas en América -viaje altamente interesante el suyo, por cierto-, Rubalcaba es quien más firmemente conduce ahora el timón del Estado. Se comprende su aspecto doliente, porque es cierto, lo dice en público y también en muy serias charlas en privado, que el Ejecutivo espera un atentado de ETA y es el ministro del Interior quien mayores facultades y responsabilidades tiene para impedirlo. El, hombre pragmático, sabe que algún día habrá que volver a sentarse a hablar con ETA, pero, entretanto, él es el encargado de perseguir y encarcelar a los integrantes de la banda del terror que son, efectivamente, un peligro cierto, pero que siempre acaban pagando sus crímenes dejando los mejores años de su vida en prisión. Sí, Rubalcaba es un activo importante en un Gobierno en el que los novatos no acaban de despegar y algunos veteranos no han despegado nunca, mientras algunos otros se manifiestan ya cansados y dicen, en privado, que sus funciones actuales concluirán con la Legislatura. Puede que Rubalcaba esté entre estos últimos, pero me parece que su salida sería un lujo que Zapatero de ninguna manera se podría permitir.