Laguna Coupé, gran turismo deportivo según el rombo Jaguar XF, a partir de 52.900 euros
Falta un año para que pueda contemplarse en los escaparates de los concesionarios, pero ya ha podido verse en el Salón de Francfort. Renault desvela el Laguna Coupé como complemento a la berlina que estos días comienza a desembarcar en los conc
Su estética no variará mucho del prototipo presentado en el Salón de Francfort, así que cabría apuntar que el de las fotos adjuntas será el auténtico coche que pueda comprarse dentro de un año, en otoño de 2008. El Laguna Coupé se declina en una carrocería 2+2, de marcado estilo deportivo, que toma como base el concepto Fluence firmado por Renault y que, en su versión definitiva, tendrá su puesta de largo en el Salón de Ginebra, a principios de 2008. Pese a mostrar una enorme boca de aireación frontal, la parte delantera del Coupé muestra evidentes similitudes con la reciente -recientísima- berlina que estos días se está dando a conocer. A la vez que, como puede suponerse, comparte -compartirá- la práctica totalidad de planteamientos tecnológicos. Con una longitud de 4,68 metros, el Laguna Coupé - todavía Concept - se distingue por una silueta fina y fluida, especialmente marcada por un largo capó y un voladizo trasero muy corto; una especia de «ola» que se prologa hacia la zaga del coche hasta marcar la parte alta del maletero; alta línea de cintura, hombros musculados y un arco de gran pureza que enmarca la parte acristalada. Los faros, que Renault estrenara en el concept-car Nepta (2006), funcionan mediante diodos electroluminescentes (LED), una tecnología basada en el principio de la reflexión y propagación de luz. El haz luminoso emitido por los faros se refleja mediante bloques transparentes en forma de cristales. Así, la calidad y distribución de la luz se adaptan perfectamente a las diferentes condiciones de la conducción. Los dos faros antiniebla, también con tecnología LED, se integran en la parte delantera del coche. En el interior, habitáculo está presidido por un salpicadero con una gran pantalla, de formas originales que nace del centro del salpicadero y que se dirige hacia los aireadores laterales, cuyo diseño se inspira en las toberas utilizadas en aeronáutica. Además de la información relacionada con el viaje (navegación, radio, música, vídeo y telefonía Bluetooh). La pantalla en cuestión desprende tonos que provienen del mundo de la luminotecnia.Los mandos de la climatización se agrupan en el centro del salpicadero y están enmarcados por los aireadores dentro de una zona de inconfundible identificación. Como un anillo de cristal engastado en cromo, estos mandos favorecen una utilización fácil e intuitiva. Y un guiño a los coupés de alta gama: los radios del volante se despliegan como una corola para dirigir la mirada del conductor hacia las esferas del cuadro de instrumentos. Mientras la columna de dirección, aérea, atraviesa una concha de aluminio macizo de la que salen los mandos en forma de «palmer», instrumento de medida utilizado en la industria de alta precisión. Los instrumentos se componen de dos indicadores analógicos/digitales con lentes translúcidas, situados en el eje del conductor y que simbolizan la tecnología y la mecánica de alta precisión, igual que sucede con la relojería de lujo. También las armonías del habitáculo juegan con los contrastes: techo, salpicadero y túnel central están recubiertos en «nobuk» gris, mientras que los asientos y los demás elementos (contrafuertes de las puertas, visera del cuadro de instrumentos, parte superior del apoyabrazos central) son de cuero con reflejos cobrizos y metálicos y costura «a la vista» también en tono cobrizo. Primicia motorística Renault «anima» el prototipo del Laguna Coupé con una primicia motorística: el V6 dCi (turbodiesel de rampa común) fruto de la colaboración con Nissan, que cubica 3.0 litros y entrega 230 CV, con un par máximo entre 45,6 y 55,6 metros/kilo. Este mecánica está asociada a un cambio automático de 6 marchas y sus -teóricas- prestaciones apuntan hacia los 7,0 segundos en aceleración de cero a cien. Lo mismo que la homóloga berlina de la que se deriva, el Laguna Coupé adopta el chasis «Active Drive» (firmado por Renault Sport Technologies), con cuatro ruedas directrices (4RD). El Jaguar XF, cuya comercialización está prevista para la próxima primavera, arrancará su tarifa en 52.900 euros. El sustituto del S-Type, que supone un giro radical en los modelos del «Gran Gato», se declina en una berlina deportiva de cinco plazas y dispondrá de motores V6 y V8 (diesel y gasolina) con potencias de 238 y 416 CV. Estas mecánicas se unen a la cajas automáticas secuenciales de 6 relaciones (propulsión trasera), con levas en el volante y dos modos de funcionamiento: normal y deportivo. El nuevo Jaguar XF, que mide 4,96 metros, mantiene la generosa batalla del antecesor S-Type (2,9 metros de distancia entre ejes) lo que debe propiciar una también generosa habitabilidad interior, por mucho que se trate de un concepto estético de techo descendente hacia la zaga, lo que se ha dado en llamar coupé de cuatro puertas , un estilismo muy en boga últimamente en realizaciones exclusivas. Aunque la carrocería del XF no se ha realizado en aluminio, como es el caso de modelos XJ y XK, Jaguar ha utilizado materiales de última generación -muy ligeros- de forma que el constructor anuncia el XF como «el modelo más rígido de su clase». Los 500 litros de capacidad del maletero, ampliables en 40 más si se opta por el kit antipinchazos, es otra de las bazas prácticas que esgrimirá el nuevo XF.