Jeep Cherokee, fiel a su filosofía
|||| Mantiene su capacidad todoterreno y actualiza su imagen y su equipamiento. El renovado Cherokee sigue alimentando la llama que ha hecho célebre a su cacofónica denominación: Jeep, con lo que ello trae aparejado de utilización off road , también de vehículo duro y sin concesiones... sin demasiadas concesiones, por mucho que los tiempos «aconsejen» dulcificar -ligeramente- los planteamientos. Treinta y tres años después, la cuarta generación del Cherokee, que comenzará a venderse en enero, sigue conservando ciertas inexcusables premisas: 4x4 con eje rígido trasero y reductora; es decir, campero puro y duro , aunque no tan duro como sus anteriores congéneres. Sus incondicionales pueden estar tranquilos porque, sin perder un ápice de aptitudes fuera del asfalto, sí que el nuevo Cherokee hace gala de un mayor refinamiento en cuanto se refiere a su estética -siempre «poderosa», desde luego-, a su motor -ahora más potente- y a su equipamiento -más abundante- y a un confort que hará más agradables los desplazamientos por carretera. Las siete barras verticales y los pasos de rueda trapezoidales continúan siendo las señas del identidad del Cherokee que, además, se aleja estéticamente del Compass y se acerca más «visualmente» a su hermano mayor Commander, mientras la rueda de repuesto abandona su tradicional sitio en el exterior de la carrocería para alojarse ahora debajo de la carrocería. Quizá se pierda un poco de «identidad», pero se gana en estética y, sobre todo, se les ponen las cosas un poco más difíciles a los cacos . Nada recuerda, en el interior, a la anterior generación. Salpicadero y volante en dos tonalidades, aireadores cuadrados en lugar de redondos y un equipo de sonido y de navegación de última hornada. Y, para que «nada» falte en la primigenia filosofía del Cherokee... se sigue sin contar con la ayuda del reposapié izquierdo -¡sólo faltaba! que lo fuéramos a «confortabilizar» tanto-. Entre las novedades más significativas, un actualizado sistema 4x4 que, ahora, puede utilizarse, conectado siempre, en asfalto. Dispone de tres modos de autilización: 2WD, 4WD Auto y 4WD Low (para cuando las cosas se ponen realmente difíciles en tierra) y cuente también con un control de descenso que actúa sobre el acelerador y los frenos, para cuando se abordan pendientes... muy «pendientes». La gama motorística comporta un turbodiesel 2.8 CRD de 177 CV (8,6 litros de consumo medio) y un testimonial gasolina V6 de 3.7 litros (205 CV). Se venderá en dos acabados (Sport y Limited), con elementos como el ABS, ESP, 4 airbag, climatizador, radio con CD, llantas de aleación. Opcionalmente se ofrece un techo de lona, de accionamiento eléctrico, que descubre todo el interior del vehículo.