Audi Q5, diseño emocional
Generoso equipamiento, motores potentes y amplitud interior. Audi planta cara al segmento de los SUV deportivos con una sugestiva propuesta. Llegará en otoño con una tarifa entre 45.550 y 51.900 euros.
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Atlético y versátil. ¿Q7 a escala o A4 revitalizado? Cualesquiera de las dos acepciones sirven, le vienen pintiparadas a nuestro protagonista. El nuevo Q5, que comenzará a desembarcar en los concesionarios españoles después del verano, toma elementos -y filosofía- de ambos mundos . Uno de los modelos que más expectación ha creado últimamente en los catálogos de los cuatro aros se declina en una realización que salta a la palestra con el firme propósito de dificultarle las cosas a otros iconos del segmento de militancia: el X3 de BMW, el GLK de Mercedes y el XC60 de Volvo. Tanto por calidad general como por comportamiento dinámico, el Q5 tiene un puñado de puntos a su favor: interesantes novedades mecánicas en un sugestivo envoltorio; desde el novedoso sistema de distribución variable que Audi implanta ahora en sus motores de gasolina, hasta la caja de cambios S.Tronic de siete marchas. Realizado sobre una plataforma que conjuga lo mejor del A4 y A5, el Q5 mide 4,63 metros, con una batalla de 2,81 metros, lo que asegura una buena habitabilidad interior mientras, eso también, el fabricante ha llevado a cabo todo un ejercicio tecnológico en la construcción de la carrocería, con la inclusión de hasta cinco diferentes tipos de aceros, pegados y no soldados, para proporcionar una mayor rigidez estructural al conjunto, mientras el capó delantero y el portón trasero se han realizado en aluminio para ahorrar peso. Dotados de luces de diurnas de serie, los grupos ópticos delanteros se convierten en elementos claramente identificativos del modelo, mientras los grupos ópticos traseros se benefician de la tecnología LED. Además, con viene siendo habitual en las gama de los cuatro aros, también en el Q5 puede optarse por el paquete opcional S-Line, en el que se incluye la parrilla frontal y los parachoques específicos, así como unos pasos de rueda sobredimensionados y uno protectores a todo lo largo del bajo de caja de la carrocería. El interiorismo está inspirado, cuando no calcado , del que se monta en el A4 y A5, contándose -como novedad- con un sofisticado navegador tridimensional, de forma que pueden visualizarse los edificios en 3D. La comodidad y practicidad, no exentas de lujo, presiden un habitáculo cuya postura de conducción resulta relativamente elevada y, en consecuencia optimiza la visión de conductor y pasajeros, tanto de las plazas delanteras como d las traseras. Eso, por no hablar de la calidad de fabricación de la que hace gala el constructor de los cuatro aros en el nuevo Q5; una sensación de calidad que se aprecia en el exterior y se confirma en el interior y con delikatessen como la opción de un portabebidas que permite calentar o enfriar. También el novedoso navegador tridimensional, que permite visualizar los edificios en 3D. En el capítulo mecánico, Audi adopta cuatro motores de última hornada: 2.0 TDI litros (170 CV) unido a un cambio manual de 6 velocidades; el escalón superior en gasóleo viene dado por el V6 3.0 TDI (240 CV) combinado con el cambio automático secuencial S-Tronic de 7 marchas, que se convierte en una de las transmisiones más rápidas y efectivas que pueden encontrarse hoy en el mercado. Las dos propuestas de gasolina, ambas de inyección directa, viene dadas por el 2.0 TFSI (turbo) de 211 CV -evolución del motor de 200 CV- y por el V6 3.2 FSI de 270 CV; los dos motores viene unidos al cambio S-Tronic de 7 relaciones. A diferencia de lo que sucede con el Q7, el nuevo Q5 no dispone de la suspensión neumática de altura variable, con lo que la altura de la carrocería se mantiene constante. En contrapartida, la opción «Audi Drive Select» propicia, mediante unas sencillas teclas colocadas en la consola central, cambiar el comportamiento del coche en cuatro fases: Confort, Dynamic, Auto e Individual (a gusto del conductor, en este último caso). En suma, que el Q5 se revela como uno de los SUV de última generación con mayor carga tecnológica de su segmento aunque, eso también, con una tarifa no precisamente contenida .