Los ástures de Astorga celebran su «Samhain»
El equivalente prerromano de la fiesta de Todos los Santos fue festejado por todo lo alto por las tribus de la capital de las Asturias Cismontana y Trasmontana. Amacos, pésicos, guigurros y lancienses están invitados a nuevas celebraciones
Para los aficionados a la historia, a la música y al buen yantar, he aquí una forma sugestiva y diferente de compartir todas estas inquietudes: las gentes ástures de Astorga no sólo reúnen sus huestes durante las ya famosas fiestas veraniegas en las que miden sus fuerzas contra sus seculares enemigos, los romanos, sino que celebran, a lo largo del año, una serie de festividades especialmente marcadas en el calendario religioso del mundo celta. Unas fiestas a las que están invitados todos aquellos que deseen recrear, en la capital de la Asturia, las tradiciones de los ástures, pueblo que ocupaba la mayor parte de las actuales provincias de León y Asturias, y la de Zamora hasta el Duero. Guigurros del Bierzo, Lancienses del Esla, Pésicos de Laciana, Vadinienses de la Montaña Oriental... están convidados a ponerse el torques (collar), empuñar la caetra (escudo) y reunirse en hermandad. Una guapa forma de poner en relación a gentes procedentes de comarcas con una cultura y una historia común: Y Astúrica Augusta, nuestra antigua capital, como lugar de encuentro y de unión. Y así, el pasado 1 de noviembre, un entusiasta grupo de ástures celebraron el Samhain , equivalente céltico a la fiesta de Todos los Santos. «Las sociedades del mundo antiguo basaban sus festividades en lo que podría ser la rueda anual, un concepto estrechamente relacionado con el calendario agrícola y con el mundo natural», explica Álvaro Lobato, de la asociación cultural Astvrei Gigurri. «El Samhain es el primer gran acontecimiento que inicia el año, y estaría localizado en torno a la primera noche de noviembre: en esta época los campos de cultivo están vacíos y la naturaleza parece amortecerse ante la llegada del invierno. La simbología gira en torno al concepto de la muerte y el más allá». En cuanto al resto de fiestas, Lobato comenta que la segunda, conocida como Imbolc , «tendría lugar al comienzo de febrero, relacionada con el resurgir de los campos y con las labores de siembra». «Pasados tres ciclos lunares, en el actual mes de mayo, celebramos Beltane , fiesta de la fertilidad y la primavera. Por último, con la llegada del verano, tendríamos la festividad del dios Sol y de las cosechas. De esta forma se habría completado el ciclo anual», informa Álvaro Lobato. Y la cena, acompañada de música y cantos, acabó con el viejo grito: «El otoño es nuevo año, como nuevos son los miembros que se unen a nosotros cada Samhain , y eso merece un nuevo brindis. Así que levantemos nuestros cuernos y gritemos con una sola voz nuestra consigna una vez más: ¡ Skol por los ástures!».