Mercedes «Blueefficiency», nueva generación de motores diesel
Alojado en la carrocería de la Clase C, el nuevo turbodiesel 250 CDI (204 CV) inaugura en Mercedes una nueva era en la optimización de las mecánicas de gasóleo. Su precio se sitúa en 41.750 euros
Cinco mil unidades en acabado Avantgarde. Prestaciones y consumos en serie limitada: 7,0 segundos en aceleración de cero a cien, 250 «autolimitados» por hora y 5,2 litros a los cien. Con estos mimbres la estrella plateada propone una primera entrega del pionero
bajo consumista
que abre camino a futuras realizaciones «azules&eficaces» en la oferta de mecánicas medioambientalmente respetuosas sin, eso también, perder placer prestacional.
El acabado Avantgarde, exclusivo para esta motorización «Blue», se caracteriza por una filosofía de corte deportivo: parrilla de tres láminas, que enmarcan una sobredimensionada estrella de tres puntas, y que, como se sabe, resulta ser el sello distintivo de la nueva generación Clase C.
Un ambiente deportivo que también
se respira
en un interior con instrumentación muy completa e inspirada en la que montan las versiones coupé y
roadster
de la marca.
Una optimizada aerodinámica (carenado especial en los retrovisores y bajos de carrocería recubiertos) además de unos neumáticos de nuevo desarrollo que rebajan el consumo alrededor del 10% (205/55 R16), resultan ser medidas
limpias
que se complementan con, por ejemplo, la servodirección regulada electrónicamente, amén de un indicador en el velocímetro que señala -”recomienda-” al conductor el paso a una relación de marcha superior para seguir mejorando los consumos del coche.
Según el fabricante, todas estas medidas unidas a la adopción del cambio manual de 6 marchas, con embrague específico para soportar el alto par, propician una cifra de consumo medio que se sitúa en los 5,2 litros por cada centenar de kilómetros, cota nada despreciable si se tienen en cuenta las prestaciones generales del coche cuyo motor entrega un elevado par: 51 metros/kilo medidos a solamente 1.500 vueltas.
Este nuevo motor sustituirá paulatinamente a cuatro familias mecánicas en los catálogos de Mercedes. Además de en la Clase C, comenzará a montarse en los modelos E y GLK, además de en la furgoneta Sprinter, en diversas versiones de potencia: 136 CV (turbo sencillo), 170 y 204 CV (doble turbo). Además de por el citado doble turbo, la mecánica en cuestión destaca por la alimentación de rampa común de cuarta generación y los inyectores piezoeléctricos (hasta 7 inyecciones por ciclo).
Doble turbo
Con el doble turbo, una de las claves tecnológicas de esta nueva mecánica, se obvia la pérdida de potencia en la fase de arranque que sufren las mecánicas de turbo sencillo; para lo cual se montan dos turbocompresores «en serie»: una pequeño de alta presión y otro grande de baja presión. Así, los gases de escape atraviesan el primero de los turbo y hacen girar la turbina a 248.000 revoluciones. Conforme aumenta el régimen del motor, se abre una válvula reguladora que evita sobrecargas y posibles roturas mecánicas. Posteriormente, se juntan los dos flujos a la salida de la turbina de alta presión, con lo que la energía residual acciona la turbina de baja presión, que gira a un régimen máximo de 185.000 vueltas.
Además, a medio régimen, el habitual en velocidad de crucero -”la teóricamente más utilizada-”, la válvulas reguladora de la turbina de alta presión permanece siempre abierta, dejando pasar los gases hacia la turbina de baja presión, que será la que en realidad asuma todo el esfuerzo de la sobrealimentación. Consecuencia: un llenado más eficaz de los cilindros, con el consiguiente aumento de potencia, mayor par a bajo régimen y menor consumo. Con, además, la posibilidad de una utilización cotidiana a menor régimen que hasta ahora, consecuencia directa de las reducciones de consumo y emisiones contaminantes.
El sistema de turbocompresores se complementa con un
intercooler
de mayor tamaño, que reduce en torno a 140 grados la temperatura del aire comprimido y recalentado, de forma que es posible conducir una mayor masa de aire a las cámaras de combustión.
En definitiva, este nuevo 4 cilindros, por su respuesta a bajo y medio régimen y por su suavidad de marcha, se presume como una razonable alternativa frente a las mecánicas de 6 cilindros y mayor cilindrada.