El roscónde reyes
El confitero César García explica la historia de este tradicional dulce navideño
Más de mil kilos, toda una tonelada de almendras, han empleado en la confitería
Asturias
y
La Masera
, para la elaboración de sus deliciosos dulces navideños y, como dice su propietario César García González, «Aún no ha terminado la campaña. La verdad es que a nosotros no nos ha afectado demasiado la crisis, solamente en el apartado de cestas navideñas de regalo hemos notado una cierta desaceleración. Pero en nuestras grandes especialidades exclusivas, los abetos de chocolate, las troncos de castaña, los panetones-¦ y ahora los roscones de reyes, las cosas siguen el ritmo de siempre. A los leoneses les continúa encantando endulzar la Navidad».
César y su hijo, que es el que en los últimos tiempos está innovando el catálogo de especialidades de la casa, son hombres optimistas, y entregados de cuerpo y alma a sus obradores. Para ellos el mayor castigo sería no poder pasar la mayor parte de su vida en la cálida y aromática atmósfera de sus laboratorios de ilusiones gastronómicas. «Lo cierto es que en los dulces -comentan- igual que en toda la gastronomía, han sido muchas las innovaciones de los últimos tiempos. Naturalmente hay que estar ahí, para no quedar nunca desfasados. Pero a nosotros nos gusta no perder de vista la tradición y, sobre todo, seguimos manteniendo la altísima calidad de las materias primeas que empleamos».
Los dulces navideños de la confitería
Asturias
son los empiñonados, amarguillos, almendrados, las figuritas de mazapán, las delicias, glorias-¦ y los panetones. «Los panetones, en esta ocasión, ya se vendieron todos, más de cuatrocientos hemos elaborado y no queda ninguno».
Pero lo que ahora interesa es la culminación de las navidades con los inevitables roscones, de los que César habla con su habitual entusiasmo. «El roscón -”explica-” es una elaboración de confitería muy antigua. Comentan que pueden proceder de unos panes que hacían los romanos, dedicados al dios Jano. Los cristianos los fueron transformando y esos panes redondos se transformaron en el que hoy conocemos como Roscón de Reyes, de los Reyes Magos, naturalmente. En España durante mucho tiempo fue típico de la Comunidad de Madrid, pero desde hace muchísimos años se vende y se degusta en toda España».
Y ahora vamos con las precisiones técnicas, ¿cómo se hacen estos roscones? «Lo principal es dedicarles mucho cariño y mucha paciencia. La demanda que hay es enorme y el proceso es largo y complicado, para hacerlo bien hay que trabajar con cierta lentitud. Los ingredientes de nuestros roscones son: Mantequilla, nata, huevos, azúcar, harina y levadura. En nuestro caso se trata de una levadura natural que preparamos en nuestra casa. Una vez que la masa del roscón ha fermentado, que está en su punto para pasar al horno, se le adorna con frutas como, melón, naranjas, cerezas-¦ todas las frutas que quieras. Se cuecen muy lentamente y, finalmente, se les da brillo».
Pero hay algo más, algo que dota de un atractivo añadido a los roscones, «Sí, la sorpresa o las sorpresas. Antiguamente se ponían un haba, y a quien le tocase tenía que pagar el roscón, y el que encontrase una figurita se convertiría en el «rey de la mesa» o de la casa. Pero ahora el roscón lo paga siempre el mismo y todos somos reyes».
Con el paso del tiempo ha llegado la moda de rellenar los roscones y el repertorio de César tiene tres cremas especiales, «Sí, les ponemos, a gusto del consumidor, crema pastelera, nata o crema de trufa».
El Día de Reyes está a la vuelta de la esquina, sus majestades ya tienen todos los encargos recibidos apilados en sus monumentales transportes y vienen dispuestos, una vez más, a llenar de ilusión una de las noches más hermosas del año, sobre todo para los más pequeños, que no en vano son los que más ilusión atesoran.