La ayuda de BioRID
|||| Volvo ha sido uno de los impulsores, por desarrollo y puesta en práctica, del primer maniquí para pruebas de impactos traseros. BioRID, que así se llama el maniquí, se mueve igual que el cuerpo humano cuando recibe un golpe por alcance; de tal forma que las fuerzas resultantes sobre el cuello del maniquí pueden medirse y, paralelamente, los técnicos pueden estimar el riesgo de probables lesiones.
El maniquí BioRID fue el resultado de la colaboración entre la industria automovilística sueca y la Universidad Tecnológica de Chalmers. Desde finales de los años 90, BioRID ha pasado a ser un instrumento insustituible para el sector. Actualmente casi llega a las cien unidades de fabricación. Incluso EuroNCAP ha comenzado a utilizarlo en sus sistema de clasificación de la protección de los asientos contra las lesiones por latigazos cervicales.