Skoda Octavia Combi 2.0 TDI, práctico y capaz
Disponible con carrocería de cinco puertas (portón trasero) y familiar Combi (incluso un Combi 4x4), Skoda actualiza la imagen del Octavia que, sin llegar a convertirse en un modelo auténticamente nuevo, sí que refresca su imagen y lo mantiene
|||| Valor seguro. Skoda mantiene con el Octavia una de las propuestas más apetecibles en le segmento medio-alto. Ahora, con la remodelación llevada a cabo a principios de este año 2009, el Octavia mantiene tanto el tipo , que acaba por convertirse en un imprescindible en los catálogos europeos.
Principalmente centrada en ligeras modificaciones estéticas y de equipamiento, la versión Combi 2.0 TDI (140 CV), nuestra unidad de pruebas, se revela como un vehículo altamente capaz, tanto en lo dinámico como en lo práctico: 580 litros de capacidad de maletero, ya resultan una carta de presentación de lo más contundente.
Una parrilla frontal de nueva factura, lo mismo que los faros, pilotos y paragolpes, confieren al Octavia un actualizado aspecto, que viene a unirse a un interiorismo con nuevas tapicerías, cambios en los mandos de la climatización (herencia del mayor Superb) y en el volante (cuatro radios y aro grueso, lo que trae aparejado un excelente tacto). Cambios que confieren al Octavia un aspecto de mayor calidad y bondades de acabado.
También el equipamiento de seguridad se ha revisado al alza con, por ejemplo, la adopción de reposacabezas activos (minimizan el riesgo de lesiones cervicales). Aunque los cambios más significativos los introduce Skoda en un amplio abanico opcional de sistemas de sonido que, además, pueden solicitarse con una pantalla táctil de manejo sencillo, aplicación de la que también se beneficia el nuevo navegador, que incluye disco duro de 30Gb (mapas y ficheros musicales) y lector de tarjetas SD. Como cabe suponer, está disponible la conexión Bluetooth y un nuevo sistema de ayuda al estacionamiento, dotado de sensores más eficaces.
Para redondear las aplicaciones de confort, los asientos traseros pueden ser calefactados y se monta un nuevo compartimento refrigerado entre los asientos delanteros; mientras las plazas traseras cuentan con un plafón de luces (ambiente y lectura).
Bomba-inyector
En el caso que nos ocupa, el 2.0 TDI (140 CV) Skoda sigue fiel al sistema de alimentación bomba-inyector -“frente al más actual de rampa común- lo que tampoco resta prestacionalidad ni brillantez al Octavia Combi. Es verdad que se acusa algo más la rumorosidad, aunque tampoco tanto como para resultar molesta y, desde luego, el turbodiesel en cuestión «mueve» con autoridad los 1.430 kilos de romana que tiene el coche: 9,7 segundos en aceleración de cero a cien, 207 por hora de punta y un consumo medio de 5,5 litros por cada centenar de kilómetros.
La clave de estas cotas prestacionales hay que buscarla en un estudiado escalonamiento de las marchas (manual de 6) y de las no menos estudiadas relaciones cambio/grupo. Consecuencia: el coche hace gala de un motor elástico, que recupera bien desde los regímenes bajos y medios y, además, sin que esto suponga una especial avidez consumista.
Este motor sólo se comercializa con el acabado «Elegance», el más alto de la gama Octavia que, entre otras cosas, ofrece de serie 6 airbag, climatizador bizonal, control de estabilidad, control de velocidad de crucero y llantas de aleación. Los faros de xenón para luces cortas tienen un sobreprecio de 700 euros, una opción, dicho sea de paso, de lo más recomendable y de gran ayuda cuando se circula de noche por carreteras secundarias o escasamente iluminadas.
Y una curiosidad, aunque el portón trasero de la carrocería Combi es muy generoso en sus dimensiones, lo que facilita las labores de carga y descarga, se maneja incluso mejor que el de la versión cinco puertas, porque su extremo superior -“cuando está abierto- no queda tan lejos del suelo y, además, es menos pesado.
En suma, que el Octavia continúa siendo, «corregido y aumentado», un excelente representante del segmento medio-alto y, en el caso del Combi, con una generosa capacidad de carga