Nissan Pixo, un nuevo urbanita que llegará en junio
El Nissan más pequeño y asequible, comenzará a venderse a principios de verano. Se sitúa por debajo del Micra y costará 8.000 euros. Sencillo y económico, homologa 4,4 litros de gasolina como consumo medio
|||| Nissan trufado en Suzuki... y viceversa. El Pixo, fabricado en India (planta Maruti Suzuki de Nueva Delhi) y primo-hermano del Alto, se declina en un puro urbanita, más pequeño que el Micra y se venderá exclusivamente con un motor tricilíndrico de gasolina, que cubica 1.0 litros y rinde 68 CV. Se une a un cambio manual de 5 velocidades y también puede solicitarse con un cambio automático de 4 marchas.
El nuevo Pixo, que comenzará a llegar al mercado español a principios del verano, mide 3,56 metros de largo y 1,60 de ancho y su fabricante lo presenta como una alternativa a modelos del estilo del Kia Picanto, el Ford Ka, el Citroën C1 o el Hyundai i10.
El nuevo Pixo juega su mejor baza en un contenido consumo (4,4 litros de media) y en unas bajas emisiones (103 g/km). Con la caja automática, el consumo sube hasta los 5,0 litros por cada centenar de kilómetros.
Estéticamente clonado del Alto, sólo el frontal y el parachoques distinguen al Pixo de la realización firmada por Suzuki. Aunque también Nissan ha querido dejar su impronta «de familia» con una doble parrilla frontal claramente inspirada en la que monta el Note. Los faros, como en el Micra y en el Note, están enmarcados en su parte superior por un ligero reborde, que el fabricante defiende porque resultan ser un punto de referencia en las maniobras de estacionamiento.
El habitáculo tiene capacidad para cuatro plazas y el minimaletero dispone de 129 litros de capacidad, similar a la de sus enemigos naturales .
Nissan propone dos acabados: Visia y Acenta. El primero de los cuales incluye de serie el ABS, la dirección asistida eléctrica (volante regulable en inclinación) y dos airbag frontales (conductor y acompañante).
El acabado superior (Acenta), suma los airbag laterales, radio con CD y MP3, cierre centralizado con mando a distancia, elevalunas eléctricos delanteros, faros antiniebla (los mismo del Alto) y manillas de puertas y retrovisores exteriores pintados en color carrocería.
Como opcionales se cuentan el aire acondicionado, las llantas de aleación, el ESP, los airbag de cortina y la pintura metalizada con efecto perlado. Así, el Pixo más equipado costará alrededor de 11.500 euros.