Seat pone al día la gama Altea en sus tres versiones
Estética renovada, nuevos motores y más confort. Los Altea, Altea XL y Altea Freetrack reciben numerosos cambios en una amplia oferta que Seat declina en 35 versiones. La tarifa de la nueva gama Altea, arranca en 14.900 euros
|||| Tras las huellas del León. A imagen y semejanza de lo realizado con la nueva gama del León, Seat ha puesto manos a la obra en la remodelación de las tres versiones del Altea con, entre otras cosas, la introducción como opcional (sólo 45 euros) del sistema «Hill Hold Control» de ayuda al arranque en pendiente.
En el capítulo dinámico, tanto el Altea como la alargada versión XL, recibe modificaciones en los tarados de suspensión (muelles, amortiguadores y barras estabilizadoras más delgadas) de forma que el coche gana en confortabilidad sin penalizar la efectividad en curva y sin que tampoco aumente el balanceo de la carrocería.
La renovada gama Altea comparte los tres nuevos motores introducidos en el León. Y lo mejor, como en el caso de la acreditada berlina media, el turbodiesel 2.0 TDI (170 CV) cambia el obsoleto inyector-bomba por el más moderno sistema de rampa común (también se montan inyectores piezoeléctricos) y aunque mantiene la potencia, evidencia, como fácilmente puede suponerse, un funcionamiento mucho más agradable y progresivo, también más suave y silencioso.
En las tres variantes del Altea, esta mecánica viene exclusivamente unida a la caja manual de 6 velocidades. Sus cotas prestacionales son tan interesantes como los 211 por hora de punta y los 5,6 litros de consumo medio que homologa la carrocería corta (24.700 euros). Mientras en el Altea XL (19 centímetros más de longitud, un maletero de 532 litros y sólo 1.000 euros más) el consumo medio sube solamente una décima.
En el apartado de gasolina, la gran novedad se centra en el 2.0 TSI de inyección directa y 211 CV, unido a la carrocería Freetrcak, a la tracción total 4x4 y a la caja automática DSG. Una excelente combinación (28.510 euros) que cuesta sólo 300 euros más que la versión TDI (170 CV) con cambio manual de 6 marchas.
El 1.8 TSI mantiene la potencia (160 CV) a la vez que reduce significativamente sus consumos, hasta medio litro; las emisiones bajan 15 g/km (Altea y Altea XL) y podrá elegirse entre el cambio manual de 6 velocidades y el automático secuencial DSG de 7 (1.700 euros suplementarios).
Al margen de estas novedades motorísticas, la gama Altea sigue manteniendo las mecánicas conocidas: los gasolina 1.4, 1.6 y 1.4 TSI (85, 12 y 125 CV respectivamente). También los vetustos intyector-bomba 1.9 TDI de 90, 105 y 140 CV.
Mientras las carrocerías Freetrack y XL son las que menos cambian, sólo leves cambios en el frontal del XL, el Altea «corto» es el que más evidencia la modificación estética: nueva parrilla frontal, paragolpes y ópticas delanteras; también el portón trasero es de nueva factura (luneta sobredimensionada y con mayor visibilidad), como el diseño de los logos y las llantas. Se ofrecen tres nuevos colores de carrocería y se incluyen opcionales «altos de gama», como los faros bi-xenón autodireccionales (en torno a los 950 euros) y sensores de estacionamiento delanteros, como elementos más significativos.
En el interior, cambia el volante -“ahora multifunción-, la instrumentación -“iluminación LED´S- y muchos de los mandos y su ubicación en la consola central, además de los guarnecidos de los asientos.
La versión Freetrack sólo se vende en acabado Sport y los anteriores tonos marrones de las protecciones se cambian ahora por el negro.
En definitiva, una puesta al día que le viene de perlas a la gama del Altea que, ya se ha dicho, contiene sensiblemente su tarifa de precios.