Bares, televisor y ordenador como recursos
El ocio de los Rodríguez -”no confundir con la banda de rock de los 90 que tuvo a Calamaro y Ariel Roth entre sus filas-” transcurre entre el bar, el cuarto de estar de casa, frente al televisor o el ordenador -”el ligue on-line parece que hace furor en estos días del año-”, y, los más lanzados, en un bar de alterne.
«En verano hay un cliente que no es el habitual el resto del año, que no frecuenta este tipo de locales», asegura José Roca, portavoz de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela).
Este cliente de temporada , «que aprovecha la soledad del verano» para darle una alegría al cuerpo, es más frecuente verlo en los bares de alterne que están en los alrededores de las grandes ciudades, «y suele acudir solo», destaca Roca. «Tienen entre 35 y 55 años. El Rodríguez no es un tópico, es una realidad», asegura el portavoz de Anela.
Una realidad que confirma Libertad -”es su apodo-”, quien a su condición de Rodríguez une la de forero. «Creo que debería estar contemplado por decreto ley -escribe en la Red- que todos tuviéramos la oportunidad de ser Rodríguez o Rodríguaz algún que otro verano de nuestra vida...para descansar de los nuestros y que ellos descansen de nosotros».