Éxitos legendarios

La historia del Mini John Cooper Works se remonta a 1961, cuando el propio John reconocía, antes que nadie, el potencial deportivo del Mini clásico: instalando un motor más potente, nuevos frenos y una dirección más directa, convirtiendo así a la ‘pastilla de jabón en un auténtico coche de carreras, que hizo temblar a los gigantes de los rallyes que dominaban el panorama de los años sesenta.
Las tres victorias en el legendario Rallye de Montecarlo (1964, 1965 y 1967) se cuentan entre los momentos más destacados en la trayectoria deportiva del Mini clásico. Ahora, la actual generación lleva la exitosa historia de la competición hacei el futuro; aderezada con recientes hitos: victoria en su categoría de un prototipo basado en el nuevo Mini John Cooper Works en el Infierno Verde de las 24 Horas de Nürburgring.
Independientemente del modelo, todas las versiones de altas prestaciones de la nueva generación Mini JCW comparten una característica determinante: la pasión por el máximo rendimiento.
