Diario de León

Mercedes-Benz: el coche de los 'cuatro ojos'

Una estrella, ‘cuatro ojos’ y miles de piezas: los clásicos de Mercedes para la matrícula ‘H’, de la lujosa berlina Clase E a la furgoneta Sprinter; precisamente la Sprinter da forma a toda una categoría de vehículos. Otros modelos, y variantes, a partir de 1995 están listos para la certificación de coche clásico

Un coche Mercedes-Benz clase E.

Un coche Mercedes-Benz clase E.Mercedes-Benz AG - Mercedes-Benz Classic Communications

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Piezas originales… coches en la carretera. ¿Tu coche favorito de ‘La Estrella’ ya tiene matrícula ‘H’? Cada año, los propietarios de vehículos Mercedes-Benz, que han resistido el paso de los años, se maravillan de cuáles son los modelos y series de la marca que se encuentran en el umbral para convertirse en clásicos.

Un requisito previo para obtener la codiciada matrícula ‘H’ es la obtención del certificado de coche clásico conforme con la legislación: pueden calificarse los vehículos que tengan 30 años o más; siempre que se acredite el buen estado original de un vehículo clásico.

Con o sin matrícula ‘H’, los servicios Mercedes-Benz Heritage GmbH desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de las condiciones óptimas, tanto de los modelos clásicos como de los más jóvenes de toda la dilatada historia de la ‘Estreella Plateada’.

Prestando especial atención a los componentes relevantes para la conducción y la seguridad, Mercedes-Benz Classic ofrece un suministro muy completo de piezas de repuesto en todo el mundo, un catálogo con alrededor de 160.000 referencias.

Muchos están listos para ser recogidos en los 3.000 distribuidores autorizados en 1700 países.

Mercedes-Benz Clase E.

Mercedes-Benz Clase E.Mercedes-Benz AG - Mercedes-Benz Classic Communications

Clase E: un referente con 'cara de cuatro ojos'

La segunda generación de la Clase E (junio de 1995) modelo 210 estable un inconfundible acento visual: «cara de cuatro ojos», designación nacida de los cuatro faros redondos delanteros; por no hablar de la innovación que supusieron sus tres acabados Classic, Elegante y Avantgarde.

La Clase E arrancaría su catálogo con cuatro motorizaciones diésel de 4, 5 y 6 cilindros, además de cinco motores de gasolina de 4 y 6 cilindros, y el E 420 de 8 cilindros.

El tope de gama E 50 AMG aparecería en septiembre de 1995: motor de 8 cilindros con 347 CV.

Precisamente a lo largo de 1995, nuevos turismos completaban la gama de turismos MB: E 200 Coupé de la serie 124 (enero de 1995), anteriormente reservado para exportación a Italia, Grecia y Portugal, también estaría disponible en Alemania.

La Clase C de la serie 202, se revisaría en septiembre de 1995 ampliando su oferta motorística.

Entre marzo y septiembre de 1995, la serie 129 adopta un ‘lavado de cara’, a la vez que aparece la versión «Mille Miglia».

El entonces actualizado SL serie 129 (septiembre 1995) adopta significativos cambios estéticos y tecnológicos: cambio automático de 5 marchas y motores revisados al alza en el SL 500 y SL 600.

También el programa electrónico de estabilidad ESP estaba disponible bajo pedido para los dos modelos superiores, como los faros delanteros con bombillas de gas xenón y un techo rígido acristalado.

El modelo especial SL ‘Special Edition’ del W 129 con elementos estilísticos inspirados en las famosas ‘Mille Miglia’, del que se fabricaron 630 unidades. Solamente se fabricaron diez unidades de la aún más exclusiva versión ‘Mille Miglia’, como vehículo de apoyo a los automóviles clásicos participantes en la actualmente convertida en prueba de regularidad para coches clásicos.

Ahora, los coches clásicos de Mercedes-Benz conocen una segunda juventud merced a la posibilidad de obtener un variado abanico de piezas de recambio: parrillas de radiador, bolsa de herramientas de la época, discos de freno, faros delanteros y traseros, guardabarros y diversas piezas de carrocería, parabrisas y hasta palancas de cambio manuales y recambios para el interior del habitáculo.

Mercedes-Benz Sprinter.

Mercedes-Benz Sprinter.Mercedes-Benz AG - Mercedes-Benz Classic Communications

Sprinter, sinónimo de furgonetas

A finales de enero de 1995, Mercedes estrena la ‘furgo’ Sprinter; ese día, medio millar de las ágiles furgonetas salen de la planta de Dusseldorf con destino a los concesionarios. Tanto éxito tiene la «Furgoneta del Año 1995» que pronto daría nombre a toda una categoría de vehículos, la coloquialmente conocida como «Clase Sprinter» disponible en varias distancias entre ejes con, además, distintas variantes de carrocería.

Inicialmente, la oferta Sprinter se compone de tres modelos con motores de gasolina, diésel y turbodiesel. El sistema antibloqueo de frenos ABS, el diferencial de freno automático ABD y, por primera vez en una furgoneta, cuatro discos de freno como equipamiento de serie.

En octubre de ese mismo 1995, la Vito se convierte en la nueva furgoneta ligera del segmento medio; la serie 638, presentada en Madrid, se sitúa justo por debajo de la Sprinter (disponible en el mercado matriz alemán a partir de marzo de 1996), su catálogo comprende tres versiones de carrocería y cuatro motores.

Mercedes-Benz W 196 R Grand-Prix.

Mercedes-Benz W 196 R Grand-Prix.Mercedes-Benz AG - Mercedes-Benz Communications

Mercedes W 196 R. Una joya… en Sotheby´s

La unidad «Stromliniennwagen» de 1954, con carrocería aerodinámica, tiene el honor de haber sido conducido por dos de los mejores pilotos de carreras: Juan Manuel Fangio —‘El Chueco de Balcarce’— y Sir Stirling Moss —‘el campeón sin corona’—.

El primer W 196 R (chasis 00009/54) es uno de los cuatro ejemplares que se conservan completos y montados sobre la exquisita carrocería cerrada «Stromlinien», conducido a la victoria en el Gran Premio de Buenos Aires de 1955 por el futuro quíntuple campeón mundial de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio. También Striling Moss marcaría la vuelta rápida en el Gran Premio de Italia (Monza) esa misma temporada de 1955.

El coche, que forma parte de una destacada colección del Indianápolis Speedway Museum, será subastado por Sotheby´s, con la colaboración de la casa madre NM de Stuutgart, a principios del próximo mes de febrero en beneficio de la colección y los esfuerzos de restauración del museo.

Pocos coches de carreras resuenan históricamente con tanta fuerza como los célebres ‘Flechas de Plata’ de Mercedes-Benz, dominadores de los Grandes Premios en la época inmediatamente anterior y posterior a la guerra. El W 196 R, desarrollado bajo la normativa de «hasta 2,5 litros» aplicada desde 1954, está animado por un motor de 8 cilindros en línea y 2.494 centímetros cúbicos que rinde 290 CV.

Mercedes W 196 R carenado.

Mercedes W 196 R carenado.Mercedes-Benz AG - Mercedes-Benz Classic Communications

Entre sus curiosidades técnicas cabe destacar su complejo cigüeñal con rodamientos de rodillos ‘Hirth’ y la inyección de combustible que alimenta dos motores de 4 cilindros al unísono, con dos árboles de levas para cada admisión y escape.

Dado que aquella nueva fórmula de 1954 especificaba pocas limitaciones para la carrocería, Mercedes preparó una ‘carcasa aerodinámica’, con las ruedas carenadas que se mostró muy eficaz en los circuitos rápidos, mientras la versión de ‘ruedas abiertas’ era ideal para trazados sinuosos.

Aquel nuevo coche debutó en el G. P. de Francia en Reims, anotándose una doble victoria: Fangio, Kart Kling y Hans Herrmann cruzaron bajo la ajedrezada en 1º, 2º y 7º lugar, con Herrmann anotándose la vuelta rápida en carrera.

Todo un rotundo éxito para MB en su tan esperado retorno a las carreras; Juan Manuel Fangio se anotó el Mundial de F1 de 1954, al volante de aquella nueva ‘Flecha de Plata’.

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