Cupra Formentor VZ5: en línea… de salida
Limitada a solamente 4.000 unidades para todo el mundo, el VZ5 confía en el emblemático 5 cilindros de 390 CV. Exclusivos detalles estéticos (llantas, paragolpes específicos, cuatro tubos de escape…). Su tarifa se cifra en 69.000 euros (descuentos promocionales incluidos)

Desafiando… convencionalismos. Cupra marca un nuevo hito en su joven, pero meteórica, historia con la propuesta del Formentor VZ5, que ya tiene abierta su lista de pedidos para desembarcar en los concesionarios el próximo mayo.
Esta nueva edición, limitada a solamente 4.000 unidades para todo el mercado global, representa no sólo el espíritu rebelde de la marca, sino también su excelencia técnica. Exclusividad y rendimiento en carrocería ‘Negro Midnight’. El aclamado ‘cinco’ late bajo el capó de nuestro protagonista: 2.5 litros TSI (gasolina turboalimentado de inyección directa) y 390 CV (480 Nm), para 4,2 segundos en el ‘sprint’ de cero a cien, con 280 por hora de punta, resulta ser toda una joya de la ingeniería automotriz: carácter único y contundente entrega de potencia. El sonido -‘musicalidad’- es otro de los pilares en la experiencia VZ5: merced a su específica secuencia de encendido (1-2-4-5-3), el motor de cinco cilindros emite un ‘rugido’ gutural y rítmico que se ve potenciado por el también exclusivo sistema de escape con dos salidas dobles en color ‘Copper’, dispuestos diagonalmente en el difusor trasero; una inconfundible firma visual, y sonora, de esta sugestiva versión. Control… total. ‘Torque Spliter’ -control selectivo de par- sistema ubicado en el tren zaguero, que utiliza dos embragues independientes controlados electrohidráulicamente para distribuir asimétricamente el par motor entre las dos ruedas traseras. A diferencia de un diferencial convencional, el ‘Torque Spliter’ puede enviar hasta el 100% del par que llega al eje trasero a una sola de las ruedas exteriores en curvas, reduciendo drásticamente el subviraje -deslizamiento del eje delantero- y permitiendo una notable agilidad dinámica para un SUV. También se cuenta con el modo ‘Drift’, función exclusivamente diseñada para utilización en pista, donde el sistema facilita el sobreviraje controlado -deslizamiento trasero- para el máximo deleite del conductor. La específica puesta a punto del chasis, se traduce en una rebaja de 10 milímetros del centro de gravedad del coche; a la vez que cuenta con una mayor caída negativa en las ruedas direccionales. También el control dinámico del chasis (DCC) permite al conductor elegir entre 15 diferentes niveles de firmeza de los amortiguadores, adaptando el coche desde la confortabilidad diaria a una configuración extremadamente rígida para marcar… ‘el mejor tiempo por vuelta’. Por si faltaba algo, tanto la estética exterior como las adopciones interiores rinden culto a una acendrada deportividad.

