Diario de León

La Guardia Civil avisa: triángulos de emergencia aún necesarios, la V-16 no siempre es visible

La DGT insiste en la V-16 obligatoria, mientras la Guardia Civil destaca el rol complementario de los triángulos para una señalización efectiva en carretera

Una baliza V16 conectada en una imagen de archivo. EFE/Andrés Dulanto

Una baliza V16 conectada en una imagen de archivo. EFE/Andrés DulantoEFE

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La reciente implementación de la baliza V-16 como dispositivo de emergencia obligatorio en España, efectiva desde el 1 de enero, ha generado un debate significativo en torno a su funcionalidad y su relación con los tradicionales triángulos de señalización. Aunque la V-16 se ha presentado como el sustituto moderno de estos últimos, diversas voces, incluida la de la Guardia Civil, sugieren que su papel podría ser más bien complementario. Esta situación plantea interrogantes sobre la seguridad vial y la correcta señalización en caso de avería o accidente en nuestras carreteras.

Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha enfatizado la obligatoriedad de la baliza V-16, un dispositivo que, a diferencia de los triángulos, incorpora una tarjeta SIM conectada directamente a la plataforma DGT 3.0. Este sistema permite la geolocalización instantánea del vehículo en caso de activación, un avance tecnológico indudable. Sin embargo, a pesar de contar también con una luz visible en 360 grados, su eficacia en ciertas condiciones de visibilidad ha sido cuestionada, lo que ha llevado a la Guardia Civil a aconsejar no desechar los triángulos de emergencia.

Expertos en seguridad vial y cuerpos de emergencia han manifestado sus reservas. Edi García, bombero del Consorcio Provincial de Valencia, quien ha participado en rescates de vehículos accidentados, advirtió hace meses que “en un cambio de rasante, con luz de día, no se va a ver; y en una curva, tampoco”. Esta apreciación es compartida por la Guardia Civil de Tráfico, que insiste en la necesidad de utilizar los triángulos para señalizar correctamente el obstáculo a una distancia aproximada de 50 metros del vehículo. El bombero García concluye que la baliza V-16 “está bien como complemento, pero solo como complemento”, subrayando su rol secundario en situaciones específicas.

La baliza V-16: un dispositivo conectado para la seguridad

La baliza V-16 representa un salto tecnológico en la señalización de emergencias en carretera, marcando una evolución desde los métodos pasivos a los dispositivos activos y conectados. Su principal innovación radica en la integración de la conectividad, permitiendo que, una vez activada, el vehículo accidentado o averiado sea localizado de forma precisa y automática por los servicios de emergencia a través de la plataforma DGT 3.0. Esta funcionalidad es crucial para reducir los tiempos de respuesta y mejorar la gestión de incidentes en la red viaria, facilitando una intervención más rápida y coordinada. Además, su diseño compacto y su facilidad de uso, al poder colocarse en el techo del vehículo sin necesidad de salir del habitáculo, la convierten en una opción atractiva para muchos conductores. No obstante, su luz intermitente, aunque visible en 360 grados, puede verse comprometida por factores externos como la orografía del terreno, las condiciones meteorológicas adversas o la intensidad de la luz ambiental, lo que limita su capacidad de advertencia a larga distancia en ciertos escenarios.

¿Qué dice la normativa actual sobre la señalización de emergencias?

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha sido clara respecto a la obligatoriedad de la baliza V-16. Pere Navarro, director de la DGT, afirmó que “lo único obligatorio a partir de ahora es la V-16”, aunque matizó que los triángulos de emergencia siguen siendo legales y su uso es opcional para el conductor. Según Navarro, la baliza “sustituye a los triángulos por ser más segura”, pero aquellos que deseen continuar utilizándolos pueden hacerlo. Esta postura oficial, sin embargo, contrasta con las recomendaciones de otros expertos y cuerpos de seguridad, quienes abogan por una aproximación más integral a la señalización. La coexistencia de ambos sistemas durante un periodo de transición ha generado cierta confusión entre los usuarios, quienes buscan la forma más eficaz y segura de actuar ante una incidencia en la vía. Es fundamental que los conductores conozcan la normativa vigente para evitar sanciones y, sobre todo, para garantizar su propia seguridad y la del resto de usuarios de la carretera.

La importancia de la complementariedad: ¿cuándo usar los triángulos?

Frente a la visión de la V-16 como un sustituto, la Guardia Civil y otros profesionales de la seguridad vial enfatizan su rol complementario. Olaya Salardón, portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, anima a los conductores a utilizar todos los elementos de emergencia disponibles, siempre que las circunstancias lo permitan. “Cuantos más elementos tengamos para señalizar un obstáculo, un accidente o una avería, mejor protegidos estaremos”, señaló Salardón, destacando que la combinación de dispositivos aumenta la visibilidad y la seguridad. La recomendación es clara: los triángulos deben seguir utilizándose para señalizar el obstáculo a una distancia adecuada, especialmente en tramos de carretera donde la visibilidad de la baliza V-16 pueda ser reducida, como curvas cerradas, cambios de rasante o en condiciones de niebla densa. Esta doble señalización ofrece una capa adicional de protección, alertando a otros conductores con mayor antelación y permitiéndoles reaccionar a tiempo.

Priorizando la seguridad personal al señalizar un incidente

Un aspecto fundamental que la Guardia Civil subraya es la seguridad del propio conductor al colocar los dispositivos de señalización. Olaya Salardón advierte que, si la vida del conductor o conductora está en peligro al intentar colocar los triángulos en la vía, “lo recomendable es no utilizarlos, priorizando siempre la seguridad de los peatones”. Esta directriz es crucial, especialmente en vías de alta velocidad, autovías o autopistas, o en condiciones de baja visibilidad, donde salir del vehículo para colocar los triángulos puede ser extremadamente arriesgado. En estos escenarios, la baliza V-16, al poder activarse desde el interior del coche, ofrece una ventaja significativa en términos de seguridad personal, minimizando la exposición del conductor al tráfico. La decisión de utilizar o no los triángulos debe sopesar siempre el beneficio de la señalización frente al riesgo inherente de exposición en la calzada, optando por la opción que minimice el peligro para la persona.

Evolución de los sistemas de señalización de emergencia en España

La introducción de la baliza V-16 marca un hito en la evolución de los sistemas de señalización de emergencia en España, pasando de métodos pasivos a dispositivos activos y conectados. Tradicionalmente, los triángulos de preseñalización de peligro han sido el estándar durante décadas, exigiendo al conductor salir del vehículo y colocarlos a una distancia mínima de 50 metros, tanto por delante como por detrás del obstáculo en vías de doble sentido. Este procedimiento, aunque efectivo para advertir, conlleva un riesgo considerable para la integridad física del usuario, especialmente en situaciones de estrés o en condiciones adversas. La V-16, con su tecnología de geolocalización y activación remota, busca mitigar estos peligros, ofreciendo una alternativa más segura y eficiente. Sin embargo, la experiencia y las advertencias de expertos sugieren que, por el momento, la combinación de ambos sistemas proporciona la máxima garantía de seguridad, aprovechando las fortalezas de cada uno y compensando sus limitaciones individuales para una protección integral en la carretera.

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