La Junta mantiene una postura ambigua sobre la línea
Ni sí, ni no. La Junta da la callada por respuesta en la polémica que sobrevuela la montaña leonesa en forma de una línea de alta tensión que suma casi 30.000 alegaciones en contra.
Nadie del Ejecutivo autonómico revela ahora una postura clara sobre el proyecto de Red Eléctrica de España y trasladan toda la responsabilidad al Gobierno de Zapatero, que ostenta las competencias para decidir sobre la viabilidad de la infraestructura.
Desde la Consejería de Medio Ambiente explican que los informes técnicos elaborados poe el departamento de María Jesús Ruiz, respecto a esta autopista energética, están en Madrid y -”argumentan-” son los ministerios del ramo los que deben responder.
Parece olvidado que la Junta, junto con el Principado, ha sido durante mucho tiempo adalid de la iniciativa y la ha defendido bajo el convencimiento de que es imprescidible, pese a existir varios informes que dudan de su necesidad.
Villanueva ha sido el más proclive al proyecto de la línea. El consejero de Economía, Tomás Villanueva, ha personalizado durante los últimos meses la defensa de la Sama-Velilla e, incluso, dijo al PP leonés que era una prioridad nacional. Garantizó que no iban a cambiar su postura porque «es un asunto importante para al país y hay que ser coherentes», argumentó. Ahora prefieren callar y que sea Zapatero quien hable.