El juicio al «topo» del CNI será secreto por «seguridad nacional»
El tribunal acepta la petición del fiscal y la Abogacía del Estado, que solicitaron que fuera a puerta cerrada
El tribunal que juzgará al ex espía del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Roberto Flórez García, acusado de traición por vender información reservada de los servicios secretos rusos, acordó ayer que la vista sea a puerta cerrada. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid alegó razones de «seguridad nacional» para impedir la entrada en el juicio de prensa y público, argumento defendido por la Abogacía del Estado y la Fiscalía.
La decisión del tribunal era esperada, ya que la Abogacía del Estado, personada en el proceso para defender al CNI, había señalado que en la causa constaban documentos reservados cuya desclasificación en la vista afectaría la seguridad del Estado y, por tanto, era necesario «evitar su difusión». La Sala asumió las razones y explicó que dado el carácter confidencial de la información se hace preciso adoptar las «máximas garantías» para que su contenido no trascienda públicamente. Para ello se amparó en la Ley de Secretos Oficiales y advirtió que no cabe recurso a la decisión.
El ex espía Roberto Flórez se sentará en el banquillo desde el próximo lunes hasta el 2 de febrero. Las acusaciones piden 12 años para él por «revelar información secreta para beneficiar a otras potencias». Pero si en el juicio no queda demostrada la traición, la Abogacía del Estado propone castigarlo por revelación de secreto a un máximo de cuatro. De ser así, saldría pronto de la cárcel, ya que lleva en prisión provisional dos años y medio.
Ex guardia civil, Flórez entró en el CNI en 1991 y se dio de baja en el 2004. Según el sumario, entre el 2001 y el 2003 vendió documentos reservados a Rusia y recibió al menos 200.000 dólares.