Los trenes turísticos y los regionales de Feve no entrarán en León
Sin desaparecer, la vía de Feve será diferente. Los convoyes regionales León-Bilbao -”uno al día en la actualidad-” y los tres turísticos no entrarán en la ciudad, sino que deberán quedarse fuera. La compañía ferroviaria tendrá que buscar una parcela, entre el apeadero de La Asunción y San Feliz de Torío, a 10 kilómetros de la capital, en la que habilitar una área de intercambiador que sólo podrán traspasar sus tranvías o tren-tram.
Todo el espacio al norte de este punto que se elija quedará liberado -”sin necesidad de pasos a nivel ni pasarelas peatonales como la que estaba adjudicada en el entorno de La Asunción y que ya ha sido anulada-” puesto que el funcionamiento de los tranvías permite parar y reanudar la marcha, sin los peligros de los trenes ordinarios, ni necesidad de las barreras actuales.
La versatilidad de los tren-tram, que pueden usar como fuente de alimentación la electricidad, el diésel o las dos fuentes a la vez, hace que, al tiempo que son tranvía en la ciudad, puedan funcionar como cercanías hasta Guardo, según el proyecto que defiende la compañía presidida por Villalba.
Para poder adecuarse a esta realidad, la intervención más inmediata será la reforma de 40 apeaderos y estaciones. Se construirá una rasante más baja para que los viajeros puedan salir y entrar al mismo nivel, dado que la que existe en la actualidad, que también se mantendrá, se ajusta a los trenes ordinarios, cuya altura es superior al tren-tram.
Las obras en la ciudad podrían comenzar este mismo año. Aunque ayer no se anunciaron plazos de manera oficial, las actuaciones urbanas en la ciudad podrían comenzar incluso antes de que finalice el año, según cálculos de los promotores del proyecto de actuación.