Israel admite que fue un error detener a la activista española en Ramala
El Supremo israelí pone en libertad a Ariadna Jové Martí, que deberá permanecer en el país hebreo hasta el juicio por carecer de visado y «actividades ilegales»
Ariadna Jové Martí, en el centro, junto a otra activista australiana, durante el juicio.
La activista pro palestina española Ariadna Jové Martí recuperó la libertad a última hora de la tarde de ayer después de que el Tribunal Supremo israelí ordenara horas antes su liberación, según fuentes consulares españolas en Jerusalén. Jové y la otra activista arrestada en la jornada del domingo, en Ramala (Cisjordania), la australiana Bridgette Chappel, estaban obligadas a depositar cada una 3.000 shekels (590 euros ó 802 dólares) de fianza, según habían decretado los jueces en la vista.
La activista española está acusada de no tener el visado israelí en regla; no haber pedido permiso al Ejército israelí para entrar en Ramala y de «actividades ilegales» aún sin concretar, por lo que, según explicó su abogado, Omer Shatz, deberá continuar en Israel hasta la celebración de su juicio. En opinión de Shatz el motivo real del arresto es el activismo pro palestino de sus clientes.
Jové había recibido durante su detención la visita de personal de la Embajada española en Tel Aviv y del Consulado español en Jerusalén para preocuparse por su integridad física y asegurarse de que recibía la asistencia legal adecuada, explicaron fuentes diplomáticas españolas.
Las fuentes señalaron que las jóvenes están «bien, animadas», y tienen a su disposición alojamiento en Tel Aviv.
La Fiscalía israelí reconoció ayer como improcedente el arresto de Ariadna Jové Martí, durante la vista en el Tribunal Supremo en Jerusalén en la que se ordenó su puesta en libertad bajo fianza.
El representante del Estado, Ilil Amir, defendió los motivos de la detención, pero reconoció que Jové Martí y la otra acusada, la australiana Bridgette Chappel, no deberían haber sido entregadas por el Ejército al Ministerio de Interior en territorio palestino, como se hizo, sino en suelo israelí. Tras varios casos polémicos, la Justicia israelí ya ha recordado a la unidad de Interior encargada de Emigración, Oz, que no puede participar en arrestos de activistas en Cisjordania. Ambas jóvenes fueron detenidas en la madrugada del sábado al domingo pasado en una redada a un domicilio en Ramala por una decena de soldados israelíes.
El domingo, la portavoz del Ministerio israelí de Interior, Sabin Hadad, había asegurado que su país deportaría «en los próximos días» a la activista catalana, que escribe artículos para el portal de información alternativa Rebelión . Pero en la vista se acordó su puesta en libertad, con la condición de que permanezcan en el país a la espera del juicio.