ETA preparaba en Portugal una bomba de 300 kilos para un atentado
Los terroristas podrían haber utilizado la furgoneta interceptada en enero en Zamora, mientras se intensifica la búsqueda de los etarras huidos y de una red de zulos

Vivienda que ocupaban los terroristas en Obidos y donde se localizaron los explosivos.
ETA tenía preparada en su escondite de Portugal una bomba de 300 kilos de explosivos lista para su detonación. La carga de fabricación casera había sido mezclada de forma reciente, lo que hace presuponer que los etarras iban a llevar a cabo un atentado «inminente» que marcase la presidencia española de la Unión Europea, según adelantó ayer El Correo y confirmó poco después el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba.
El ministro detalló que cuando los etarras mezclan los diferentes explosivos es un elemento indicativo de su próximo uso puesto que al poco tiempo pierden eficacia. Según los responsables portugueses, la hipótesis más probable es que el atentado se hubiera cometido este mismo mes, con la furgoneta Iveco alquilada en Francia que fue interceptada el 10 de enero en Zamora. Una operación de la Guardia Civil y las fuerzas de seguridad lusas en la que fueron detenidos los etarras Iratxe Yáñez y Garikoitz Arrieta, que aguardan en una cárcel de Lisboa su extradición a España.
Una de las cuestiones claves ha sido comprobar que todo el material que utilizaban los terroristas para montar sus bombas había sido adquirido en suelo luso. Tanto el nitrato de amonio y el nitrato potásico como el ácido sulfúrico con el que cargaron la bomba procedían de empresas ubicadas en ese territorio y fue comprado de forma legal. Este hecho evidencia que ETA había estudiando las posibilidades del mercado local, y por lo tanto, sus actividades estaban establecidos en el país desde hace tiempo.
Pese a ello, el chalé de Obidos, donde la policía portuguesa halló 800 kilos de explosivos, había sido alquilado dos meses antes, lo qu e confirma que los etarras habían estado por la zona mucho antes. Las evidencias halladas hasta la fecha dejan cla ner una red de zulos en Coimbra y en el norte del país. Hallar ahora esos escondites es una prioridad junto a la captura de los dos etarras huidos, Oier Gómez y Andoni Zengotitabengoa.
El ministro del Interior también se refirió a la detención en Guipúzcoa del presunto etarra Ibai Beobide, cuando iba en bicicleta. «Tenía las peores intenciones porque nadie hace deporte con una pistola y un pendrive», aseguró sin dar ningún detalle sobre esas intenciones.