El Gobierno convoca a los partidos el jueves para buscar un pacto anticrisis
Los grupos políticos recibirán un día antes el texto con las propuestas «abiertas»; nacionalistas e izquierda avisan de que no serán «palmeros» ni «palangueros»
Sebastián, Salgado, Zapatero y Blanco, durante su reunión ayer por la tarde en La Moncloa.
El Gobierno puso ayer en marcha la negociación del gran paquete de medidas contra la crisis que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero ofreció el miércoles a la oposición y que todos los grupos parlamentarios, salvo el PP, valoraron de forma positiva. La primera reunión, que sentará en torno a la mesa a los representantes de todos los partidos y a los tres ministros que integrarán la comisión negociadora, se celebrará el 25 de febrero en el Ministerio de Fomento, según explicó la vicepresidenta segunda y titular de Economía, Elena Salgado.
Zapatero puso en marcha ayer el proceso de negociación con el encuentro que mantuvo en el palacio de la Moncloa, con el triunvirato que negociará el paquete de reformas: Elena Salgado, que liderará el grupo, el ministro de Fomento, José Blanco, y el titular de Industria, Miguel Sebastián. Salgado, a su vez, telefoneó hoy a los portavoces de todos los partidos con representación en el Congreso, que en principio serán quienes se sienten en la mesa negociadora, para fijar la cita y explicar la metodología de trabajo.
El presidente del Gobierno y los ministros comenzaron a redactar el documento de bases que harán llegar a todos los portavoces el miércoles para que tengan al menos 24 horas para estudiar las propuestas antes de la primera reunión. El escrito será conciso y «muy abierto» para facilitar el inicio de la discusión porque «queremos incorporar las ideas de todos los partidos», comentó Salgado, quien insistió en que el texto «está abierto a cualquier propuesta» para hacer posible un gran acuerdo. El guión incorporará las medidas y cambios en los cuatro grandes apartados que el Gobierno propone para dar un impulso a la economía: el recorte del déficit público hasta el 2013, la reforma del sistema financiero -”en busca de estabilidad, de rebaja de la morosidad y de mejorar el flujo del crédito privado-”, un plan para aumentar la competitividad y el empleo en España, y actuaciones en política industrial.
Pero no todo fue optimismo y buenas palabras. Tanto CiU y PNV como ERC e IU advirtieron al Ejecutivo que, aunque están abiertos al diálogo no van a ser «sus palanganeros», en palabras de Erkoreka, ni los «palmeros» de recortes de derechos.