La Margen Izquierda del Porma estrena la modernización de regadíos

Centro telemático de la Margen Izquierda del Porma
Fue el primer empeño del gobierno Zapatero en materia de agricultura: insistir con la modernización de regadíos, convencer a los propietarios de que el tren no tenía muchos más viajes pendientes. El proceso, que no va más allá de un simple gesto administrativo en el que intervienen Seiasa, comunidades de regantes y propietarios, amén de la Junta, que costea casi una cuarta parte de la operación, fue entonces interpretado como una campaña política. Y con la política siempre hay división. Los que decidieron que no, creyendo que la modernización de regadío era una bendición para La Moncloa en vez de una concesión para sus fincas y negocios, tienen ahora una hipoteca que se llama condicionalidad, que en breve impedirá que rieguen por superficie porque el coste de agua por inundación -"según gasto-" no compensará el beneficio.
Hay otros que votaron que sí a liquidar las acequias. El primer ejemplo práctico de esa decisión acometida tras el 2005 se puede ver esta primavera en el sector cuatro de los que forman en la comunidad de regantes de la Margen Izquierda del Porma, que aplicará el riego a la demanda en 500 hectáreas por donde ante corría el riego en superficie. Las consecuencias están evaluadas: donde se debían gastar hasta 9.000 metros cúbicos por hectárea, el consumo de agua no superará los 4.500 o los 5.000 metros, según la absorción del cultivo que se trate. El gasto de energía para mover ese agua también deja en buen lugar a quienes apostaron por este sistema, que pende de un programa informático que decide la hora adecuada para el riego según las variables del coste de kilowatio por hora, según la humedad relativa del aire, según la evaporación.
Será medio millón de hectáreas entre 4.500 que acometen desde hace más de un año la reconversión del sistema de riego que trajeron los romanos -"los del imperio-" a León por uno adecuado a los tiempos y a las exigencias que impone Europa. «Poco a poco se irán incorporando nuevas hectáreas a este sistema de riego, que en la zona se aplica con una reordenación de la propiedad, con reconcentración incluida con el fin de agrandar masas y reunir hectáreas para ser más competitivo», explica Matías Llorente, presidente de la comunidad de regantes que va a adelantar a Payuelos en el proceso de conducir el agua a las fincas a través de entubado, balsas y estaciones de bombeo. «Está comprobado, porque lo hemos experimentado con los sectores de la zona alta de transformación desde que llegó el agua de Riaño, que hay una reducción de gasto de agua, un incremento de los rendimientos por la efectividad de la irrigación y una mejora de tiempo para el cultivador, que no va a ser esclavo de una pala, una compuerta y una acequia», resume Llorente, orgulloso ante la reforma aplicada.