Trasladan ante la justicia francesa al presunto etarra Fernández Aspurz
«Sin comerlo ni beberlo, de golpe y porrazo, hemos sido etarras». Así resumió ayer el bombero catalán Óscar González la angustiosa experiencia vivida en Francia junto a cuatro amigos y compañeros de profesión, confundidos por error por las policías francesa y española con miembros del comando de ETA que participó el martes en el asesinato del brigadier Jean-Serge Nérin en las cercanías de París.
En el desarrollo de la investigación para localizar a los activistas, la Gendarmería se equivocó e identificó como terroristas a los cinco bomberos en un vídeo grabado en la víspera del crimen en un supermercado Carrefour de Villiers-en-Biere, próximo a la zona del tiroteo, en el que aparecían los españoles ataviados con forros polares cuando se disponían a hacer sus compras con un carro.
La imagen fue difundida en ambos países durante gran parte de la jornada del viernes, tanto por Internet como por los informativos de televisión en horario de máxima audiencia, sin que las fuerzas de seguridad en la lucha antiterrorista reparasen en la metedura de pata.
El aviso. La confirmación de la chapuza dio lugar a una auténtica pesadilla para los cinco bomberos, tres de ellos pertenecientes al servicio de la Generalitat en Gerona y los otros dos, al Ayuntamiento de Barcelona. Tuvieron que ser sus propios familiares y amigos lo que avisaran desde España del disparate a los afectados, que estaban de vacaciones en esta zona boscosa de Francia para practicar deportes de montaña. De madrugada, la Generalitat lanzó la voz de alarma para intentar corregir un desaguisado que, si no por fuera por el drama que hay de fondo, parecería una torpeza más propia de las andanzas del inspector Clouseau.
Los cinco bomberos acudieron ayer por la mañana a testificar voluntariamente a la comisaría de Melun, en el departamento de Seine-et-Marne, donde al final estuvieron cinco horas completando «diligencias administrativas» en las que, al parecer, tuvieron que demostrar que no eran etarras. Van a protestar porque ni siquiera se les citaba en las imágenes de marras como presuntos etarras, sino «directamente como etarras», advirtió Óscar González a RNE tras el interrogatorio.
Tuvieron miedo al verse por la noche en el vídeo colgado en Internet y no se atrevieron a salir del hotel en el que se alojaban, ya que teóricamente estaban en busca y captura.