El FMI aconseja a España la creación de un contrato único indefinido
El Fondo Monetario Internacional cree que el abismo en la protección entre los fijos y los temporales es uno de los impedimentos para la recuperación del empleo
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó ayer a España eliminar la distinción entre contratos fijos y temporales con la creación un contrato único indefinido en el que el trabajador ganaría seguridad con su antigüedad. El FMI considera que el abismo en la protección que separa a empleados fijos y temporales en el mercado laboral español es uno de los impedimentos de la recuperación de empleo.
«Lo que proponemos es de alguna forma debilitar las normas de protección laboral en los contratos permanentes y fortalecerlas en los empleos temporales», declaró en rueda de prensa Ravi Balakrishnan, autor de un estudio divulgado ayer sobre la dinámica del empleo en todo el mundo. Su consejo es acabar con el sistema «dual» más marcado en el planeta con el establecimiento de un nuevo tipo de contrato, en el que la protección y el nivel de indemnización por despido se ganaría gradualmente con los años trabajados en la empresa hasta un volumen máximo.
A juicio del FMI, esta medida abarataría el coste para los empresarios y promovería la flexibilidad laboral. Para fomentar su uso, el organismo multilateral aconsejó elevar las contribuciones al seguro de desempleo de las empresas que sigan con los contratos temporales.
España ha sido el país cuyo mercado laboral ha reaccionado peor a la crisis económica entre los analizados por el FMI en su estudio.
La Ocde alerta del paro juvenil. Mientras, la tasa de paro juvenil en España, que ha sido dentro de la Ocde la que más ha crecido en porcentaje desde el comienzo de la crisis, se mantendrá por encima del 40% al menos durante el 2011, según las proyecciones presentadas ayer.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) indica en un documento de trabajo que el paro juvenil podría llegar este año a un 20,5% de media en sus treinta países miembros y en torno al 24% para la Unión Europea (UE), con un máximo en España, donde podría producirse una inflexión en la evolución alcista a finales del ejercicio.